Las grandes series de época ambientadas en la aristocracia inglesa no solo han conquistado la pantalla: también han convertido palacios y mansiones históricas en destinos de peregrinación para viajeros de todo el mundo. De Downton Abbey a The Crown, pasando por clásicos como Retorno a Brideshead o Arriba y abajo, estas residencias permiten al visitante adentrarse en salones, jardines y escaleras donde la ficción se mezcla con siglos de historia.