El Parador que para muchos viajeros es el mejor de España

El Parador que para muchos viajeros es el mejor de EspañaParadores

El Parador monumental en un convento del siglo XV que para muchos viajeros es el mejor de España

En el corazón de Extremadura se alza uno de los Paradores más magnéticos de la red, en un conjunto edificado entre los siglos XV y XVII

Techos abovedados, elegantes muros de piedra, magníficos artesonados, exquisita decoración y un bar de noche alojado en la antigua bodega del convento. Pocos establecimientos presentan semejante carta de presentación. Un espacio que conquista tanto huéspedes como a visitantes.

El Parador ocupa el antiguo convento de Santo Domingo, también conocido como de San Vicente Ferrer

Y es que hay Paradores que se disfrutan por la cama o el desayuno, y otros que se recuerdan por algo más difícil de explicar: la sensación de dormir dentro de una pieza de historia. Como en Plasencia (Cáceres), en plena Ruta de la Plata, donde el Parador ocupa el antiguo convento de Santo Domingo, también conocido como de San Vicente Ferrer. Un conjunto monumental levantado en el siglo XV por los Zúñiga y Pimentel, duques de la villa, que suele aparecer una y otra vez en conversaciones viajeras sobre «los imprescindibles» de la red.

Muy bien valorado

Claustro del Parador

Claustro del ParadorParadores

Que muchos coloquen a este Parador «entre los mejores» de España no es solo una frase bonita. En 2015, Paradores lo situó en el número 5 de su listado de Los 10 mejores Paradores a partir de valoraciones en TripAdvisor. Y hoy su reputación se sostiene con datos actuales: en Booking aparece con 9,0 de nota global, con puntuaciones especialmente altas en ubicación, limpieza e instalaciones.

El Parador de Plasencia obtiene puntuaciones muy altas en ubicación, limpieza e instalaciones

Este Parador es especial porque quien llega a Plasencia casi sin darse cuenta se siente atraído hacia el edificio y, una vez dentro, no hace falta «saber de arte» para entenderlo: basta con mirar hacia arriba. La piedra, los arcos y la luz del interior construyen esa idea de retiro elegante que muchos buscan en una escapada, con el plus de estar alojándose en un monumento.

Convento y hotel

La cafetería es un lugar especial

La cafetería es un lugar especialParadores

El edificio conserva elementos muy reconocibles del pasado conventual (patios, espacios de tránsito, techumbres y salas de aire solemne) y parte de su encanto está precisamente en esa mezcla entre la calma de un antiguo convento y la comodidad de un hotel bien resuelto. Algo que se nota también en su cafetería, acogedora a la vez que medieval.

La ciudad

Parador de Plasencia

Parador de PlasenciaParadores

Y luego está la localidad de Plasencia, que merece más que un papel de «ciudad base». El casco histórico se recorre a pie y regala un plan perfecto para el viajero: paseo sin prisas, cultura y buena mesa. Su característica más singular es que aquí, literalmente, hay dos catedrales: la Catedral Vieja y la Catedral Nueva, unidas en un mismo conjunto que cuenta la evolución de la ciudad durante siglos y que convierte la visita en algo poco frecuente incluso en España.

Catedral de Plasencia

Catedral de PlasenciaGetty Images

Muy cerca, otros hitos como el entorno del Palacio de Mirabel y la propia trama monumental del centro completan una escapada redonda, de esas en las que apetece volver a la habitación temprano solo por el placer de «habitar» el edificio.

Habitación superior del Parador de Plasencia

Habitación superior del Parador de PlasenciaParadores

Por eso este Parador no es solo «un hotel bonito», sino la promesa de pasar la noche en un convento del siglo XV y, al día siguiente, salir a una ciudad con identidad, historia y un casco antiguo que se disfruta en modo caminata. Un lugar que muchos viajeros recomiendan con entusiasmo porque combina lo que a veces cuesta encontrar junto: patrimonio de verdad, descanso y una ciudad que sorprende mucho más de lo que uno espera.

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