Castellar de la Frontera, en la provincia de CádizGetty Images

El pueblo blanco que vive dentro de una fortaleza nazarí: el secreto mejor guardado de Cádiz

Hay muchos pueblos que crecen a la sombra de un castillo, pero en Castellar de la Frontera ocurre algo único: la villa entera respira, duerme y habita dentro de una fortificación nazarí del siglo XIII

Situado en el corazón del Parque Natural de los Alcornocales, Castellar de la Frontera, al sur de la provincia de Cádiz, no es un pueblo con castillo; es un castillo convertido en pueblo. Al cruzar su imponente arco de entrada, el visitante no accede a un monumento vacío, sino a un laberinto vivo de casas encaladas, macetas de colores y calles empedradas que no han salido de sus muros en ochocientos años.

A diferencia de otras plazas fuertes, este recinto intramuros ha mantenido sus chimeneas encendidas hasta hoy

Esta fortaleza nazarí, levantada entre los siglos XIII y XIV, fue durante mucho tiempo un punto estratégico vital. Desde su altura se dominaba el paso hacia el Estrecho y la frontera entre el reino de Granada y Castilla (de ahí su nombre). Hoy se divisa todo el Campo de Gibraltar y hasta Marruecos. Pero lo que hace especial a Castellar es su resiliencia. A diferencia de otras plazas fuertes que quedaron como ruinas románticas, este recinto intramuros ha mantenido sus chimeneas encendidas hasta hoy.

Pueblo nuevo y viejo

El pueblo vive dentro del castilloGetty Images

Se conoce como Castellar Viejo al recinto amurallado del castillo para diferenciarlo del pueblo nuevo construido en los años 70. Aquí no hay coches, ni ensanches, ni edificios modernos. Solo calles estrechas, plazuelas y casas andalusíes organizadas al modo islámico y decoradas con flores. El Palacio o Alcázar de los Condes de Castellar, situado intramuros, ha sido rehabilitado como hotel y en él destaca su Torre del Homenaje. Castellar de la Frontera pertenece a la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España desde el año 2020.

Restauración cuidadosa

Calle estrecha con casas encaladas y macetas en Castellar de la FronteraGetty Images

El pueblo vivió una transformación fascinante en la segunda mitad del siglo XX. Tras años de abandono, fue recuperado por una comunidad de artesanos y amantes de la tranquilidad que restauraron las viviendas respetando la estructura original. Gracias a ellos, el castillo no es un museo frío, sino un casco urbano donde se tiende la ropa al sol y se charla de balcón a balcón bajo la mirada de las torres de flanqueo.

Mariposas monarca

El Palacio de los Condes de Castellar ha sido rehabilitado como hotelBooking.com

Desde sus almenas, la vista es abrumadora. En los días claros, la silueta del Peñón de Gibraltar y las montañas de África parecen estar al alcance de la mano. Pero la riqueza de Castellar no termina en sus muros: el entorno es famoso por albergar algunas de las muestras de arte rupestre más importantes de la península, escondidas en abrigos naturales entre los alcornoques. Y como dato curioso, aquí se puede vivir el espectáculo de la reproducción y transformación de la mariposa monarca en libertad, especie americana residente únicamente en este municipio español de manera natural.