Cività di Bagnoregio, la fascinante y frágil ciudad medieval de Italia «que se muere»Getty Images/Emmanuel Campos

La fascinante y frágil ciudad medieval de Italia que hay que visitar pronto porque 'se muere'

Suspendida sobre un cañón de arcilla, es uno de los lugares italianos más surrealistas y fantásticos, al que solo se accede a través de un estrecho puente peatonal

En el corazón de Italia, suspendida sobre un cañón de arcilla, resiste desde hace años Cività di Bagnoregio. Fundado por los etruscos hace 2.500 años, este enclave es conocido como La città che muore (la ciudad que se muere). El apelativo no es una simple metáfora: el desfiladero que lo rodea se erosiona de forma imparable cada año, dejando al pueblo como una isla de piedra accesible únicamente por un estrecho puente peatonal de 300 metros.

La villa se asienta sobre una mole de toba volcánica que se desmorona centímetro a centímetro y apenas resisten una decena de residentes

La estampa de Cività di Bagnoregio es, probablemente, la más irreal de toda la región de Lacio. El pueblo se asienta sobre una mole de toba volcánica que se desmorona centímetro a centímetro, una lucha contra la geología que ha obligado a sus habitantes a abandonar el lugar a lo largo de los siglos. Hoy, apenas una decena de residentes permanentes custodian sus calles empedradas, sus casas bajas de piedra y sus balcones cubiertos de hiedra.

Edificios renacentistas

Solo se puede acceder al pueblo por el puenteZoomTeam - Fotolia

El único modo para llegar al pueblo es cruzando el puente que lo conecta con Bagnoregio (se pagan 5 euros por cruzarlo). Una vez cruzado esta especie de cordón umbilical de hormigón que salva el abismo, el viajero siente que abandona el siglo XXI para entrar en un refugio medieval.

El acceso al pueblo se realiza a través de la Puerta de Santa María, la única superviviente de las cinco puertas originales, que introduce a los visitantes en un intrincado laberinto de callejuelas medievales, pequeñas plazas y antiguos edificios de piedra. Los edificios renacentistas de los Colesanti, de los Bocca y de los Alemanni se mezclan en las callejuelas con las casas bajas con balconcitos y escaleritas exteriores típicas de la arquitectura medieval.

Escenario de cine

Plaza principal con la iglesia de San DonatoSergey Novikov

Entre los monumentos más interesantes se encuentran la iglesia románica de San Donato, que domina la plaza principal del mismo nombre, y el Museo Geológico y del Desprendimiento de Tierras, ubicado en el Palazzo Alemanni, que ofrece información sobre la singular geología de la zona y los problemas de erosión.

Visitantes en el centro históricoDavide Papalini

Lo que hace especial a Cività, más allá de sus iglesias y palacios renacentistas, es la sensación de finitud. Las vistas desde sus miradores hacia los calanchi (formaciones de arcilla blanca que parecen un paisaje lunar) muestran las cicatrices de los derrumbes que, poco a poco, van estrechando los límites del pueblo. Asimismo, la singular conformación geológica y la atmósfera atemporal de Cività han inspirado a artistas y cineastas de renombre internacional. El animador japonés Hayao Miyazaki, por ejemplo, dijo haberse inspirado en este pueblo para el escenario de su película Laputa: El castillo en el cielo.

Flotando en la niebla

Preciosa vista de Cività di Bagnoregio antes del amanecerShaiith

En invierno, la experiencia es casi mística: la niebla suele cubrir el valle por completo, dejando a Cività flotando sobre un mar blanco, como si fuera una ciudad fantasma. A pesar de los problemas de erosión que amenazan su estabilidad, Cività di Bagnoregio sigue atrayendo a visitantes de todo el mundo que buscan en este extraordinario pueblo una experiencia donde la historia, el arte y la naturaleza se unen en un marco de incomparable belleza. Pero habrá que darse prisa para visitar este lugar, situado a medio camino entre Orvieto y el lago de Bolsena, antes de que «se muera».