Una española es la aerolínea europea peor valorada
La peor aerolínea de Europa según las valoraciones de 2025 es una española
La plataforma AirAdvisor ha publicado su ranking de 2025 sobre las compañías peor valoradas del continente y el resultado ha dejado una sorpresa amarga: la peor puntuación global se la lleva una aerolínea española
Viajar en avión puede ser el inicio perfecto de unas vacaciones… o el primer dolor de cabeza del viaje. Retrasos que se eternizan, cancelaciones de última hora, colas imposibles y esa sensación de pagar cada vez más por cada vez menos. Por eso, elegir aerolínea ya no es un detalle menor: puede marcar la diferencia entre aterrizar a tiempo o perder una conexión (y la paciencia).
Con esa idea en mente, AirAdvisor, plataforma especializada en reclamaciones por retrasos y cancelaciones, ha elaborado su esperado ranking de 2025 con las compañías europeas peor valoradas. ¿La sorpresa? No es Ryanair, sino que la peor puntuación global se la lleva una española.
Para elaborar este listado se han analizado más de 7,6 millones de vuelos y casi un millón de opiniones de pasajeros
Para elaborar este listado, que ya levanta ampollas en los despachos del sector, se han analizado más de 7,6 millones de vuelos y casi un millón de opiniones de pasajeros. El estudio no se queda en la superficie; bucea en 13 políticas de comodidad, la atención a familias y mascotas, y el coste real por asiento. El veredicto dibuja una «cara B» del cielo europeo donde tres nombres propios salen especialmente mal parados, cada uno por razones distintas.
El peso de la irregularidad
Avión de pasajeros de la aerolínea Air Europa
En el farolillo rojo de la clasificación aparece Air Europa. La compañía española termina última no por ser un desastre absoluto en un área concreta, sino por mantener un rendimiento por debajo de la media en casi todos los apartados analizados. Curiosamente, la aerolínea saca pecho en seguridad —con un historial impecable en 2024— y ofrece una comodidad razonable con detalles como el wifi o aperitivos gratuitos. Sin embargo, se desploma cuando entran en juego la reputación y la experiencia del cliente. El informe es demoledor: de los 46 premios profesionales analizados, Air Europa no obtuvo ninguno, sumando notas muy flojas en la gestión de salas VIP, precios y atención a familias. En definitiva, una opción que cumple en lo operativo, pero que suspende en el cariño al pasajero.
El desplome polaco y el peaje 'low cost'
La medalla de plata en este singular podio es para LOT Polish Airlines. Aunque para muchos viajeros españoles es una desconocida, su caída es la más estrepitosa del año, pasando de un notable octavo puesto a rozar el abismo. Su gran lastre ha sido la puntualidad, situándose como la menos puntual de las 15 compañías analizadas. Por su parte, la conocida Wizz Air cierra el trío de cabeza. Aquí el mensaje es nítido: si buscas precio, ganas, pero prepárate para la letra pequeña. A pesar de ser la más barata y haber mejorado drásticamente su fiabilidad en el último año, sigue obteniendo las peores notas en satisfacción del cliente. Es el ejemplo perfecto de que el ahorro en el billete a veces se paga con una comodidad deficiente y una gestión de incidencias que deja mucho que desear.
Avión de Wizz Air
Y sí, a continuación aparece Ryanair en el cuarto lugar, con la comodidad más baja del ranking y una experiencia de cliente muy limitada. Le siguen, hasta completar el top 10 de peores aerolíneas europeas, Vueling, con retrasos frecuentes, confort limitado y servicios familiares débiles; Volotea, por mala reputación, poca presencia profesional y experiencia aeroportuaria pobre; TAP Air Portugal, por sus retrasos recurrentes, precios poco competitivos y salas VIP mediocres; Air France, por tarifas altas y calidad de servicio irregular; Norwegian Air Shuttle, por reputación débil, acceso limitado a salas VIP y bajo valor percibido, y SAS, por sus precios elevados y salas VIP poco diferenciadas.
Las compañías de bajo coste suspenden en comodidad, atención al cliente y políticas para familias o mascotas
Las aerolíneas peor clasificadas destacan por retrasos y cancelaciones constantes. La puntualidad continúa siendo el principal factor de insatisfacción del pasajero. Asimismo, las aerolíneas ultra low cost destacan por sus precios, pero suspenden en comodidad, atención al cliente y políticas para familias o mascotas. Las peores posiciones coinciden con valoraciones persistentemente bajas en reseñas, reflejando frustración por la gestión de incidencias y la comunicación.
Las prioridades del viajero
El informe deja claro que el pasajero actual ha cambiado sus prioridades. Ya no se trata solo de volar barato o tener un asiento de cuero; hoy manda la fiabilidad. Los viajeros perdonan la falta de lujos, pero no toleran la mala comunicación cuando algo se tuerce. En un mercado donde la seguridad ya se da por sentada en todas las compañías europeas, la diferencia real la marca la capacidad de la aerolínea para «ponértelo fácil».
Los pasajeros aceptan menos extras a bordo, pero no perdonan los retrasos, las cancelaciones y la mala comunicación», afirma Anton Radchenko, CEO de AirAdvisor
«Los pasajeros aceptan menos extras a bordo, pero no perdonan los retrasos, las cancelaciones y la mala comunicación», afirma Anton Radchenko, CEO de AirAdvisor. «Pagar más no garantiza un mejor viaje. Los datos muestran que tanto aerolíneas low cost como tradicionales fallan cuando la fiabilidad y la consistencia del servicio no acompañan al precio. Hoy las aerolíneas se juzgan por cómo gestionan las incidencias: comunicación clara, reubicación rápida y atención al cliente eficaz.»
La moraleja para nuestras próximas escapadas es sencilla: antes de hacer clic en el botón de reserva, conviene mirar más allá del precio final. Lo barato puede salir carísimo si la compañía te deja tirado en la terminal. Al final, como sugiere el ranking, la verdadera calidad de una aerolínea no se mide cuando el vuelo despega a tiempo, sino en la capacidad de respuesta y el respeto al pasajero cuando los planes se tuercen.