El Palacio Real más grande del mundo que se puede visitar
Ni Versalles ni el de Oriente, así es el Palacio Real más grande del mundo que se puede visitar
En términos de volumen, es el más grande del planeta. Fue construido por Carlos III antes de ser Rey de España queriendo imitar a Versalles. Es inmenso y sus jardines son interminables
Si Versalles fue el espejo en el que se miraron todas las monarquías europeas del siglo XVIII, el Palacio Real de Caserta (Reggia di Caserta) fue el intento más serio (y para muchos, exitoso) de superar al modelo francés. Esta colosal obra fue el gran proyecto personal de Carlos VII de Nápoles, quien más tarde sería Carlos III de España. El rey alcalde que transformó Madrid dejó antes en tierras italianas su huella más ambiciosa. Ubicado a pocos kilómetros de Nápoles, el Palacio Real de Caserta ostenta en la actualidad el título de la residencia real más grande del planeta en volumen que se puede visitar.
Símbolo de los Borbones
Vista del palacio y sus inmensos jardines
Carlos III encargó la obra al arquitecto Luigi Vanvitelli con una idea clara: crear un centro administrativo y real que estuviera a salvo de los ataques por mar, pero que gritara al mundo el poder de los Borbones. El resultado es un edificio de 245.000 metros cuadrados, con 1.200 habitaciones, 1.742 ventanas y 34 escaleras monumentales.
Esta colosal obra fue el gran proyecto personal de Carlos VII de Nápoles, quien más tarde sería Carlos III de España
En términos de volumen, no hay palacio real que le gane. Al entrar, la Escalera de Honor, un prodigio de perspectiva y mármoles policromados, prepara al visitante para la opulencia de los Apartamentos Reales, el Teatro de la Corte y la Capilla Palatina, inspirada directamente en la de Versalles, pero con ese sello barroco italiano mucho más teatral y rotundo.
El agua como protagonista
Fuente de Eolo, una de las varias que adornan los jardines de Caserta
Sin embargo, el verdadero espectáculo de Caserta comienza al cruzar el umbral hacia el exterior. Un eje rectilíneo de tres kilómetros, conocido como la Vía del Agua, conecta el palacio con la Gran Cascada. A lo largo del recorrido, el visitante se encuentra con una sucesión de fuentes monumentales decoradas con grupos escultóricos de la mitología clásica, como la Fuente de Eolo o la de Diana y Acteón.
Acueducto Carolino de Caserta
Para alimentar este despliegue, Vanvitelli tuvo que construir el Acueducto Carolino, una obra de ingeniería hidráulica que traía el agua desde 38 kilómetros de distancia, demostrando que para el monarca no había reto técnico insuperable.
Escenario de «La Guerra de las Galaxias»
Escalera principal del Palacio de Caserta
Como dato curioso, el Palacio Real de Caserta fue escenario de la saga de La Guerra de las Galaxias, como localización del planeta Naboo, concretamente como el palacio real de la reina «Amidala». Aparece en dos películas de la saga: Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma y Star Wars: Episodio II – El ataque de los clones.
El director de la saga, George Lucas, buscaba un palacio que transmitiera poder, simetría y grandeza clásica sin recurrir a decorados digitales excesivos. Caserta encajaba perfectamente y daba a Naboo ese aire de monarquía elegante y casi atemporal. Hoy el palacio explota bastante este vínculo con La Guerra de las Galaxias y no es raro encontrar visitas temáticas o referencias para fans.
Precios y visita
Visitantes del gran palacio
El Palacio Real de Caserta es Patrimonio de la Humanidad y un destino imprescindible en cualquier ruta por el sur de Italia. El precio de la entrada completa (que incluye los Apartamentos Reales, el Parque y el Jardín Inglés) es de unos 15 euros, con tarifas reducidas para determinados colectivos.