Es la maravilla elegida por su audacia técnica. Construido sin una gota de argamasa, el acueducto es el símbolo de la eternidad de Roma en la Península Ibérica. En los rankings de turismo familiar y escapadas de interior, Segovia aparece siempre en los primeros puestos gracias a esta estructura que, tras dos milenios, sigue dominando la plaza de la ciudad.