Asientos del aviónjodi jacobson

Una aerolínea de bajo coste comienza a cobrar a quienes deseen reclinar su asiento

La nueva medida de las aerolíneas low cost que pronto comenzará a extenderse

Viajar en avión no es precisamente una experiencia cómoda, a no ser que pagues por un asiento especial. Pero parece que la cosa va a ser todavía menos amigable. Hablamos de la aerolínea canadiense WestJet, la cual ha decidido implementar un sobrecoste a quienes deseen reclinar su asiento durante el vuelo. Hasta ahora, las aerolíneas low cost cobraban por servicios básicos como llevar equipaje de mano que no quepa debajo del asiento. Ahora parece que estos costes que muchos consideran abusivos se incrementan.

El no poder reclinar el asiento se convierte así en otra estrategia para maximizar la rentabilidad de las aerolíneas cobrando por servicios que anteriormente formaban parte del precio del billete.

La compañía solo asignará los asientos reclinables a las personas que abonen el suplemento de mejora, llamado Extended Comfort o Premium, a la hora de la compra de los billetes.

La presidenta de la aerolínea, Samantha Taylor ha explicado que el objetivo de esta medida es «demostrar el compromiso por mejorar cada aspecto de la experiencia de viaje y responder a la demanda de los clientes de una gama más amplia de productos».

Esta política, sumada a otras prácticas que realizan las aerolíneas de bajo coste con cargos adicionales, se está convirtiendo en una fuente significativa de ingresos para el sector y, en consecuencia, un problema para el bolsillo de los pasajeros.

Otro motivo además del económico

El prescindir de los asientos reclinables en clase turista permite instalar una fila extra de asientos en cada avión ganando así más espacio y pudiendo vender más asientos. Además, el mantenimiento de los asientos reclinables es más caro que el de los fijos, por lo que supone un ahorro extra para las aerolíneas.

Pero el motivo no es solo económico, sino también operativo, ya que al caber más gente se incrementa la rentabilidad y además al eliminar la opción de reclinar asientos, se evitan los conflictos entre pasajeros.

Se predice que este modelo de ingresos será cada vez más habitual en el sector, ya que, en el año 2023 los suplementos adicionales supusieron un total de 110.000 millones de euros para las aerolíneas, representando un 14,7 % de los ingresos globales.

Hace una década, los ingresos por estos conceptos suponían solo el 6,7 % del total.