Un hotel moderno integrado en la zona de Santa Apolónia, con una ventaja práctica clara: estás pegado a tren, metro y taxis, y además a un paso de Alfama. Encaja para una escapada urbana sin coche, con llegadas tardías o salidas tempranas. La experiencia «estación» aquí es más discreta que monumental, pero muy cómoda. Consejo: pide habitación alta si te preocupa el ruido.