La estación de esquí Vallter 2000 es una de las estaciones del Pirineo catalán que ha tomado conciencia de la necesidad de cambiar el paradigma de su modelo turístico invernal
El sector turístico del Pirineo se reinventa enfocado a la sostenibilidad
Varias estaciones de esquí del Pirineo han tomado conciencia y han propuesto cambios para tener un turismo de calidad y mayor sostenibilidad de cara a un futuro
El Pirineo, tanto catalán como francés y andorrano, ha tomado conciencia de la necesidad de cambiar el paradigma de su modelo turístico invernal y esta temporada ha volcado su inversión en la sostenibilidad, con tecnología aplicada a las estaciones de esquí y alojamientos eficientes.
Los casos se repiten independientemente de por dónde se crucen esas fronteras de montaña y, en el caso de la española, el ejemplo es el de La Molina, en Gerona, un dominio público gestionado por Ferrocarrils de la Generalitat de Cataluña (FGC), que se ha gastado cuatro millones de euros en liderar estos avances.
Las mejoras en diferentes frentes para reducir la huella de carbono de esta estación las abandera la remodelación del antiguo refugio Niu de l'Aliga, convertido ahora en un edificio «positivo» en materia energética, según el director técnico de FGC, Xavier Perpinya.
Situado a 2.537 metros de altura y con capacidad para hasta setenta personas, su tipo de construcción permite que las habitaciones estén a veinte grados cuando la temperatura exterior es de diez grados bajo cero y que las placas solares sean las que calienten todo el agua.
La apuesta aquí por alojamiento eficiente se vincula no a un refugio como el Niu de l'Aliga, sino a un hotel, el Mercure, al que la cercana telecabina conecta con la estación de esquí sin necesidad de otro transporte y que ha sido pensado en clave sostenible, con el uso del agua caliente que atraviesa el subsuelo de la población como uno de los recursos.
Otro avance decidido, aunque todavía sea un proyecto de FGC para la temporada de nieve 2027-28, es el de Vallter (Gerona), donde se estrenará un telecabina que será el único modo de acceso a esa área natural y que supondrá una inversión de 40 millones de euros.
En Cataluña, en la provincia de Lleida, una estación insignia como Baqueira Beret ha enfocado su apuesta en las máquinas quitanieves, convencidos sus responsables de que suponen «el futuro en cuanto a sostenibilidad».
Por ello, la Asociación Catalana de Estaciones de Esquí y Montaña ha organizado allí esta temporada unas jornadas con esas máquinas como protagonistas, con innovaciones como el uso de carburante de aceite vegetal, pero también de hidrógeno o electricidad.