Las históricas residencias de los maharajás de la India son sinónimo de lujo, opulencia, riqueza y ostentación. Estos príncipes y soberanos levantaron fastuosas residencias de oro y mármol con inmensos jardines que fusionaban estilos hindúes, mogoles e incluso europeos. Muchos de aquellos complejos siguen en pie, algunos convertidos en museos y otros en hoteles de lujo.