La ciudad ártica que ha conquistado la Champions League
La ciudad ártica que ha conquistado la Champions League, con uno de los cielos más espectaculares del mundo
La buena actuación de su equipo de fútbol en la Champions League ha puesto con fuerza en el mapa a esta ciudad noruega famosa por sus auroras boreales en invierno y por el sol de medianoche en verano
Es una de las ciudades más grandes del norte de Noruega, situada justo al norte del Círculo Polar Ártico. En el año 2024 fue Capital Europea de la Cultura. En invierno es uno de los destinos marcados por los cazadores de auroras boreales y en verano disfruta del fenómeno del sol de medianoche en los meses de junio y julio (literalmente, no se hace de noche). Es una buena base para realizar muchas experiencias en la naturaleza y como dato curioso aquí está la Saltstraumen, la corriente de mareas más fuerte del mundo.
La ciudad noruega de Bodø fue Capital Cultural de Europa, pero hoy es famosa en el continente por los goles de su modesto equipo de fútbol
A pesar de su ubicación tan remota, la ciudad de Bodø está bien comunicada. La línea ferroviaria de Nordland termina en Bodø y la ruta costera de la naviera Hurtigruten para en la ciudad todos los días. El aeropuerto también se encuentra a poca distancia a pie del centro.
'Fiebre amarilla'
Vista aérea de la ciudad noruega de Bodø
Pero hoy la ciudad de Bodø es famosa por conquistar estadios de Europa gracias al FK Bodø/Glimt, su equipo de fútbol, que se ha clasificado para jugar los octavos de final de la Champions League tras eliminar al Inter de Milán, finalista en la pasada edición, y avisar de su buen juego en la fase de clasificación cuando venció al Manchester City y al Atlético de Madrid. Su próximo rival será el Sporting de Portugal.
En esta pequeña ciudad ártica apenas viven 53.000 personas, las justas para llenar algo más de la mitad del Santiago Bernabéu
Los portugueses viajarán primero a esta pequeña ciudad ártica apenas viven 53.000 personas, las justas para llenar un estadio español de tamaño estándar o algo más de la mitad del Bernabéu. Su estadio local, el Aspmyra Stadium, solo puede acoger a poco más de 8.000 personas. La ciudad vive una fiebre amarilla por el éxito de su equipo, que viste de este color. Pero, ¿qué hay detrás de la ciudad de moda del fútbol europeo?
Entorno natural casi intacto
Aurora boreal sobre la ciudad de Bodø
Más allá del fútbol, Bodø es uno de los mejores lugares del continente para ver auroras boreales y disfrutar de naturaleza extrema. Durante años, era solo un punto remoto en el mapa, puerta de entrada a las islas Lofoten y base aérea estratégica en el norte de Noruega. Bodø se encuentra por encima del Círculo Polar Ártico, en la región de Nordland, frente al mar de Noruega. Combina infraestructuras modernas con un entorno natural casi intacto. Si algo distingue a Bodø, es su cielo. Entre septiembre y marzo, la ciudad es uno de los mejores puntos de Europa para contemplar la aurora boreal. En verano, el espectáculo se invierte: el sol de medianoche mantiene la luz durante 24 horas.
El remolino más potente
Bajo este puente cerca de Bodo se produce el Salstraumen, el remolino marino más fuerte del mundo
A pocos kilómetros del centro urbano se encuentra Saltstraumen, considerado el remolino marino más potente del mundo. Cada seis horas, enormes masas de agua se desplazan por un estrecho canal creando corrientes espectaculares que atraen tanto a científicos como a aficionados a la pesca y la fotografía. Es una excursión habitual para quienes visitan la ciudad.
Bodø también es punto estratégico para explorar las islas Lofoten en ferry o carretera, y ofrece rutas de senderismo con vistas al océano Ártico
Bodø también es punto estratégico para explorar las islas Lofoten en ferry o carretera, y ofrece rutas de senderismo con vistas al océano Ártico. A diferencia de otros destinos del norte noruego como Tromsø, aquí el turismo es todavía manejable, incluso en temporada alta de auroras.
Aspmyra Stadion, el campo de fútbol del FK Bodø/Glimt
El efecto Champions ha hecho el resto. Las búsquedas sobre la ciudad se han multiplicado y el nombre de Bodø aparece ahora en titulares deportivos y foros de viaje por igual. Lo que empezó como una sorpresa futbolística se ha convertido en escaparate turístico. Para el viajero español, llegar no es complicado: hay vuelos con escala en Oslo que conectan con su aeropuerto en pocas horas. Y lo que espera no es solo un estadio en el fin del mundo, sino una ciudad ártica que ha hecho bueno el adjetivo de su equipo, Glimt, una chispa que se ha sentido tanto en el planeta fútbol como en el mundo del turismo.