La ciudad de España que sirvió de modelo a las ciudades de América
La ciudad de España Patrimonio de la Humanidad que sirvió de modelo a las ciudades de América
Primer ejemplo de ciudad colonial no amurallada trazada en cuadrícula, fue la primera capital de Tenerife y recorrer su casco histórico es una maravilla
Cuando los adelantados y exploradores de España comenzaron a fundar ciudades en el Nuevo Mundo, no partían de cero. Antes de que se trazaran plazas mayores en América, ya existía un modelo urbano probado en el Atlántico. Ese modelo nació en San Cristóbal de La Laguna, en la isla de Tenerife, y acabaría influyendo en la planificación de numerosas ciudades americanas. Hoy La Laguna, como se la denomina cariñosamente, es Patrimonio de la Humanidad y uno de los conjuntos históricos más singulares de España.
A diferencia de la mayoría de las ciudades medievales peninsulares, aquí no hubo crecimiento orgánico ni defensas que condicionaran el trazado
Fundada a finales del siglo XV tras la conquista de Tenerife, La Laguna fue concebida como una ciudad nueva, planificada y sin murallas. Ese detalle es clave. A diferencia de la mayoría de las ciudades medievales peninsulares, aquí no hubo crecimiento orgánico ni defensas que condicionaran el trazado. Se diseñó con calles rectilíneas y un esquema casi geométrico que anticipaba el llamado trazado en damero que después se replicaría en América.
Una ciudad poderosa
Edificios antiguos en La Laguna, Tenerife
La Unesco reconoció este valor en 1999 al declararla Patrimonio de la Humanidad, subrayando que su modelo urbano influyó en el desarrollo de ciudades coloniales al otro lado del Atlántico. El esquema de plaza central y calles ordenadas que hoy identificamos en lugares como La Habana, Lima o Cartagena de Indias tiene un antecedente claro en esta ciudad canaria.
Durante un tiempo San Cristóbal fue capital de Tenerife y centro administrativo de todo el archipiélago canario
La Laguna es también un conjunto de arquitectura civil y religiosa que refleja el poder económico y político que llegó a tener. Durante un tiempo fue capital de Tenerife y centro administrativo de todo el archipiélago canario. En sus calles se levantaron residencias señoriales con fachadas sobrias, patios interiores y balcones de madera tallada que todavía hoy marcan el carácter del casco histórico.
El casco histórico
Calle de San Agustín, considerada la más elegante de la ciudad
Entre sus lugares más destacados está la catedral de La Laguna, cuya reconstrucción neogótica a comienzos del siglo XX fue pionera en España al utilizar el hormigón como solución técnica para sus bóvedas y cúpula. Muy cerca encontramos la calle de San Agustín, considerada una de las vías más elegantes del archipiélago, con edificios como la Casa Salazar, ejemplo destacado del barroco canario, y el Palacio de Lercaro, sede del Museo de Historia y Antropología. Esta calle desemboca en la Plaza del Adelantado, el centro neurálgico de la ciudad, rodeada de edificios históricos como el Ayuntamiento y el Convento de Santa Catalina de Siena.
San Cristóbal se levantó en el interior, en una zona llana cercana a una laguna hoy desaparecida, y no junto al mar
En el casco histórico de La Laguna también tienen una visita la iglesia de la Concepción, iglesia matriz de la isla y punto de referencia sobre el que se trazó la cuadrícula original. Es famosa por su torre renacentista, símbolo de la ciudad, a la que se puede subir para obtener vistas panorámicas, así como el Real Santuario del Cristo de La Laguna, importante lugar de peregrinación que alberga una de las tallas de Jesús más veneradas de Canarias.
Iglesia de la Concepción y su torre renacentista
Un elemento singular de La Laguna es que esta ciudad se levantó en el interior, en una zona llana cercana a una laguna hoy desaparecida (la zona de Aguere), y no junto al mar. Esa elección estratégica, menos expuesta a ataques, permitió prescindir de murallas y apostar por una planificación abierta. El resultado es un centro histórico cómodo de recorrer, con calles amplias y una estructura urbana llena de lógica.
Una ciudad muy viva
Romería en San Cristóbal de la Laguna
Hoy, además de su valor patrimonial, La Laguna mantiene un ambiente vivo y activo. Con una población de unos 160.000 habitantes, es la segunda ciudad más poblada de Tenerife y la presencia de la Universidad de La Laguna le otorga una vida cotidiana y cultural (y nocturna) muy activa. Es una ciudad vibrante donde disfrutar de la convivencia de los comercios tradicionales con las cafeterías y los edificios históricos.