Vista aérea de la ciudad de Turín, donde se custodia la Sábana Santa
Guía para visitar la Sábana Santa, una de las grandes reliquias de Italia y de la Cristiandad
Desde el año 1578 la Catedral de San Juan Bautista de Turín, en el norte de Italia, custodia, en una estructura diseñada específicamente para su protección, la Sábana Santa, una de las llamadas reliquias de la Pasión, esto es, objetos sagrados que habrían estado en contacto físico con el cuerpo de Cristo durante su entierro. Se trata de un lienzo de lino de aproximadamente 4,4 metros de largo por 1,1 metros de ancho que muestra la imagen frontal y dorsal de un hombre con signos físicos de tortura y crucifixión.
La Sacra Sindone muestra la imagen frontal y dorsal de un hombre con signos físicos de tortura y crucifixión
Viajar para conocerla permitirá realizar una escapada perfecta al norte de Italia, a la ciudad de Turín, la capital de la Fiat, bella, elegante, caminable y con grandes plazas y museos. Turín está en el Piamonte, al noroeste de Italia, muy cerca de los Alpes y a menos de dos horas en tren de Milán. Fue la primera capital del país tras la unificación y conserva ese aire de ciudad seria y monumental: soportales interminables, cafés históricos, plazas simétricas y el río Po como telón de fondo. Es una ciudad ideal para un viaje de fin de semana, con el plus de que sus grandes atractivos se concentran en un centro cómodo para recorrer a pie.
Qué ver en Turín
Museo Egipcio en Turín
Entre sus visitas imprescindibles, la primera es el Museo Egipcio, uno de los grandes museos dedicados al Antiguo Egipto y, además, el más antiguo del mundo especializado por completo en esta civilización. La segunda parada es la Mole Antonelliana, símbolo arquitectónico de Turín (167,5 metros de altura) y sede del Museo Nacional del Cine, con su famoso ascensor panorámico. Si sumas un paseo por la Piazza Castello y los cafés de Via Po, ya tienes un Turín redondo incluso sin salir del centro histórico.
Museo Nacional del Cine en el interior de la Mole Antonelliana
Un tesoro extraordinario
Y entonces llega el gran motivo del viaje: la Sábana Santa, la Sindone. El lienzo se custodia en la catedral de San Juan Bautista, el Duomo di Torino, en la última capilla de la nave izquierda, bajo la Tribuna Real. Conviene aclarar un punto esencial para evitar decepciones: la Sábana Santa no puede verse en una visita normal, ya que se conserva dentro de una teca protegida, donde permanece extendida y a resguardo. Aun así, se percibe la sensación de encontrarse en un lugar extraordinario, custodio de un tesoro de enorme valor simbólico y espiritual. Junto al espacio de la catedral vinculado a la reliquia suele haber paneles informativos y pantallas con su imagen para que los peregrinos puedan contemplarla y meditar, ya que no permanece expuesta de forma habitual.
Lugar donde se guarda la Sábana Santa en la catedral de San Juan Bautista
La Sábana Santa solo se extrae en las ostensiones públicas, actos solemnes de exhibir la Sindone a la vista de los fieles y el público en general. Es decir: se puede visitar la catedral y el lugar donde se custodia, pero no contemplar el lienzo salvo en fechas extraordinarias.
Catedral de San Juan Bautista
La copia de San Lorenzo
La iglesia de San Lorenzo, en la Piazza Castello, muy cerca del Duomo donde se guarda la original, alberga una copia idéntica de la Sindone que permite a los visitantes observar las dimensiones y la apariencia del lienzo en un entorno de oración. Y el Museo della Sindone (Museo de la Sábana Santa), en la Via San Domenico, expone una reproducción perfecta a tamaño natural del lienzo, además de una copia del negativo fotográfico iluminada por transparencia para apreciar mejor los detalles.
Copia de la Sindone en la iglesia de San Lorenzo
¿Qué hacer, entonces, para visitar la original Sábana Santa? Lo más recomendable es plantearlo como una experiencia en tres tiempos. Primero, entra en el Duomo con calma: el espacio tiene un silencio muy particular y el contexto ayuda a entender por qué este objeto despierta tanta devoción. Segundo, infórmate antes de viajar sobre si hay ostensión programada (suelen coincidir con años jubilares, aniversarios significativos de la Iglesia o eventos especiales). Tercero, si tu viaje coincide con una ostensión, planifica con antelación: suelen implicar control de accesos y una gran afluencia de peregrinos.