Terraza mirador en la isla de Elba

Terraza mirador en la isla de ElbaGetty Images/BENEDETTA BARBANTI

El archipiélago 'secreto' de la Toscana, con islas paradisíacas y un faro en el que se puede dormir

La Toscana de Italia no termina en sus colinas de viñedos ni en ciudades como Florencia o Siena. Frente a su costa, en el mar Tirreno, se extiende un archipiélago de siete islas con calas de aguas transparentes y muchas leyendas

Cuando se piensa en la Toscana, la imagen que viene a la mente suele ser la de las colinas bucólicas salpicadas de cipreses alineados, románticas villas renacentistas y atardeceres preciosos con una copa de chianti en la mano. Pero el mapa de esta región del oeste de Italia, icono de su atractivo turístico, incluye también un territorio insular sorprendente: el Archipiélago Toscano, un conjunto de siete islas situadas entre la costa italiana y la isla francesa de Córcega.

Elba y Giglio son las islas toscanas más conocidas, y Montecristo la más literaria

Las islas más conocidas de este archipiélago son Elba, famosa por acoger uno de los exilios de Napoleón, y Giglio. El archipiélago lo completan las islas de Capraia, Giannutri, Pianosa, Montecristo y Gorgona, todas ellas integradas en el Parque Nacional del Archipiélago Toscano, uno de los espacios protegidos más importantes del Mediterráneo.

Destino tranquilo

Embarcadero de la isla de Elba

Embarcadero en la isla de ElbaGetty Images/iStockphoto

La diferencia respecto a otros destinos insulares italianos es que aquí no hay grandes urbanizaciones ni playas masificadas. El paisaje que predomina es el de acantilados, matorral mediterráneo, senderos que recorren la costa y pequeñas bahías donde el agua alcanza tonos turquesa. Algunas de estas islas tienen además acceso limitado para preservar su ecosistema

Isla de Giglio, con una cala espectacular

Isla de Giglio, con una cala espectacularGetty Images/iStockphoto

Entre todas ellas, Isola del Giglio es probablemente la más atractiva para una escapada. Se llega en ferry en aproximadamente una hora desde Porto Santo Stefano, en la costa del Argentario. El desembarco se produce en Giglio Porto, un pequeño puerto de casas color pastel donde el ritmo es tranquilo incluso en verano. Desde allí se puede subir al pueblo de Giglio Castello, el antiguo núcleo medieval amurallado situado en lo alto de la isla, o recorrer la costa hacia playas como Cannelle, Arenella o la bahía de Campese, uno de los mejores lugares para contemplar el atardecer. La isla es también muy apreciada por los aficionados al snorkel y al buceo gracias a la transparencia de sus aguas y a la riqueza de sus fondos marinos.

Dormir en el faro

Espectacular ubicación del Faro de Capel Rosso, en la isla de Giglio

Espectacular ubicación del Faro de Capel Rosso, en la isla de Gigliofarocapelrosso.it

Pero el lugar más espectacular de Giglio está en su extremo sur. Allí se alza el faro de Capel Rosso, uno de los más bellos de la costa toscana. Construido en 1883 por la Armada italiana, el faro se distingue por su torre blanca que se alza frente al cuerpo central rectangular de franjas rojas y blancas. Situado en una zona de gran valor natural, desde 2016 este faro está gestionado por las hermanas Mura, tres empresarias florentinas que han llevado a cabo una labor de recuperación y rehabilitación para transformarlo en un alojamiento que alberga cuatro suites de unos 45 metros cuadrados cada una, construidas a partir de las antiguas viviendas de los guardianes y rehabilitadas respetando su estructura original, con capacidad para 14 personas. Cada suite dispone de una habitación doble y de una segunda con dos camas, ideal para parejas, familias o pequeños grupos. Entre las últimas novedades, el faro cuenta con un jacuzzi exterior con vistas al mar.

El faro dispone de cuatro suites con capacidad para hasta 14 huéspedes

El faro dispone de cuatro suites con capacidad para hasta 14 huéspedesfarocapelrosso.it

Para dar la bienvenida a la primavera, el faro de Capel Rosso propone una estancia dedicada a la Semana Santa (del 3 al 6 de abril de 2026) pensada para vivir el primer despertar primaveral de la isla en un entorno de absoluta tranquilidad. La propuesta incluye una estancia mínima de dos noches a partir de 600 euros por persona, con servicios seleccionados que conectan el faro con el pueblo histórico de Giglio Castello y el puerto de la isla.

Una Toscana distinta

Casco antiguo de Giglio Castello en la isla de Giglio

Casco antiguo de Giglio Castello en la isla de GiglioGetty Images

Giglio no es la única sorpresa del archipiélago toscano. Capraia conserva un aire volcánico y remoto; Giannutri destaca por sus calas y restos romanos; Pianosa estuvo ligada durante décadas a una colonia penitenciaria; Gorgona mantiene una pequeña comunidad vinculada a una prisión agrícola; y Montecristo, famosa por inspirar la famosa novela de Alejandro Dumas, tiene visitas muy restringidas para proteger su frágil ecosistema.

Isla de Montecristo en el Archipiélago Toscano

Isla de Montecristo en el Archipiélago ToscanoGetty Images/Gaetano Catalano

En conjunto, el Archipiélago Toscano representa una Toscana distinta, menos conocida y mucho más natural. Un territorio de islas pequeñas, aguas limpias y paisajes todavía intactos que demuestra que, incluso en una de las regiones más visitadas de Italia, aún quedan lugares capaces de sorprender. Y pocos tan singulares como ese faro solitario de Giglio donde el Mediterráneo se convierte, por la noche, en nuestra única compañía.

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