Puerta de entrada al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, este pueblo blanco parece sacado de un cuento. Calles empinadas, casas encaladas y castillos dominan el paisaje. Es uno de los mejores puntos de partida para explorar el mayor espacio protegido de España y disfrutar de naturaleza, senderismo y gastronomía serrana.