El Parador de España suspendido sobre un acantilado y rodeado de calas de aguas turquesaGetty Images/iStockphoto

El Parador más mediterráneo, suspendido sobre un acantilado y rodeado de calas de aguas turquesa

En un enclave espectacular de la Costa Brava, ocupa una posición privilegiada frente al mar, rodeado de pinos y calas de agua transparente. Es uno de los alojamientos más singulares, apetecibles y demandados de la red pública

Su nombre significa «agua azul» y es una famosa cala de la Costa Brava situada en el municipio de Begur (Gerona), reconocida por sus aguas cristalinas de color turquesa intenso, arena fina y entorno natural rodeado de pinos y acantilados. Se encuentra en la comarca catalana del Bajo Ampurdán y es una cala pequeña, de unos 100 metros, pintoresca, con fondos ideales para practicar snorkel y buceo, catalogada a menudo como una de las playas más bonitas de España por su apariencia paradisíaca.

La colección artística de Paradores expone aquí una muestra de más de 200 obras de artistas como Dalí, Rafael Durancamps, Antoni Clavé, Tápies y Miró

Y es aquí, en este precioso lugar, en un promontorio rocoso llamado la Punta del Mudo (Punta d'es Mut en catalán), donde se ubica el famoso Parador de Aiguablava, en una ubicación única, suspendido sobre un acantilado del Mediterráneo y rodeado de pinos y calas de difícil acceso. Tanto desde las habitaciones como desde los múltiples miradores del jardín los huéspedes disfrutan de vistas inmejorables de la Costa Brava. Porque todo el Parador mira al mar, incluso su spa y la piscina exterior, que cuentan con espectaculares perspectivas de las calas cercanas.

Colección de arte

El Parador alberga una impresionante colección de arteParadores

Reinaugurado en el año 2020, el edificio luce hoy como un moderno Parador que mantiene su icónico diseño, inspirado en la arquitectura típica de la costa mediterránea. En este establecimiento destaca asimismo su apuesta por el arte. La colección artística de Paradores expone aquí una muestra de más de 200 obras de artistas españoles como Dalí, Rafael Durancamps, Antoni Clavé, Tápies y Miró.

Vista aérea de la espectacular ubicación del Parador de Aiguablava (Gerona)Paradores

El Parador de Aiguablava fue inaugurado en 1966, dentro de la etapa de expansión turística del litoral español, cuando la red de Paradores también apostó por enclaves paisajísticos de primer nivel. A diferencia de otros paradores instalados en castillos, conventos o edificios históricos, Aiguablava nació como hotel de nueva planta concebido para aprovechar el entorno natural.

La playa y las calas

Piscina del ParadorParadores

El Parador se sitúa muy cerca de la playa de Aiguablava, una de las calas mejor valoradas de Gerona por la transparencia del agua y el abrigo natural de la bahía. Sin embargo, el verdadero privilegio del hotel es su acceso exclusivo, a través de unas escaleras serpenteantes entre pinos, a una cala mucho más pequeña y resguardada llamada Cala Malaret, que queda justo debajo del acantilado del Parador (en el lado sur). Es el lugar perfecto para los huéspedes que quieren huir de las aglomeraciones de la playa principal.

Suite del ParadorParadores

Otro de los atractivos de alojarse en este lugar es su conexión con el Camino de Ronda, histórico sendero litoral que recorre buena parte de la costa gerundense. Desde el Parador se pueden plantear paseos hacia calas, miradores y tramos boscosos donde el pinar llega prácticamente hasta el mar. También desde aquí resulta sencillo visitar otros puntos de interés de la comarca, como el casco histórico de Begur, las calas de Tamariu o poblaciones como Pals y Palafrugell.

Gastronomía mediterránea

Sauna con vistas al marParadores

El hotel cuenta con piscina exterior, restaurante, acceso cómodo por carretera y aparcamiento, algo muy valioso en una zona donde en temporada alta la movilidad se complica. Las tarifas varían según fechas, pero en verano suelen situarse claramente por encima de la media de la red, reflejo de la alta demanda del destino.

Gastronomía del ParadorParadores

La propuesta gastronómica del Parador de Aiguablava cuenta con el restaurante principal del hotel, por un lado, que ofrece elaboraciones marineras con arroces de Pals, el suquet de pescados de roca, la gamba roja de Palamós, las anchoas de la Escala o la parrillada de pescados, y con el restaurante Mar i Vent, por otro, situado a pie de playa, un espacio que solo abre en verano y propone una gastronomía basada en el producto regional y local, con protagonismo de arroces y pescados de roca a la brasa.