Eguisheim destaca por su trazado circular concéntrico, poco habitual en Europa. Casas de entramado de madera, balcones floridos y bodegas familiares le dan una postal perfecta. Cerca de Colmar, está en plena Ruta del Vino de Alsacia, así que une arquitectura medieval, gastronomía y algunos de los vins blancos más famosos del país.