Teatro Romano de la antigua Carthago Nova, en la Región de MurciaGetty Images/Henryk Sadura

La ciudad de España en una preciosa bahía que escondió durante 20 siglos un teatro romano para 7.000 personas

En la costa de Murcia, frente a una amplia bahía natural y con más de dos mil años de historia, la antigua Carthago Nova reúne legado romano, fortalezas militares, puerto histórico y muchas sorpresas urbanas

Es una de las ciudades históricas más importantes de España, clave en el desarrollo de la historia de Hispania y del Imperio Romano, y, sin embargo, sigue siendo para muchos una gran desconocida frente a destinos más mediáticos. Situada en la costa mediterránea murciana, a unos 50 kilómetros de la capital regional, posee uno de los mejores puertos naturales del país y una historia que arranca en el siglo III a. C.

Carthago Nova fue una de las ciudades clave de Hispania por su puerto, su posición estratégica y la riqueza minera de la zona

Fue fundada en 227 a. C. por el general cartaginés Asdrúbal El Bello con el nombre de Qart Hadasht. Cuando el general Publio Cornelio Escipión (aún no se había ganado el sobrenombre de El Africano) conquistó la ciudad en el 209 a.C., en una victoria de leyenda que supuso el inicio del fin de la presencia cartaginesa en Hispania, los romanos simplemente adaptaron el nombre púnico al latín, y se convirtió en Carthago Nova, una de las ciudades clave de Hispania por su puerto, su posición estratégica y la riqueza minera de la zona.

Una historia fascinante

Vista de Cartagena y su bahía mediterráneaTurismo de Cartagena

Hoy, la actual Cartagena es un museo al aire libre donde la arquitectura moderna convive con impresionantes restos de Carthago Nova. La joya de la corona es el Teatro Romano, uno de los mejor conservados de España y con una historia fascinante que parece sacada de la mejor película de Indiana Jones. Durante casi dos mil años, esta estructura construida bajo el mandato del emperador Augusto (siglo I a.C.) y capaz de albergar a 7.000 espectadores estuvo sepultada bajo un barrio entero y no fue descubierta hasta 1988. La entrada se realiza hoy a través de un moderno museo diseñado por Rafael Moneo, que te guía por debajo de una catedral en ruinas hasta el imponente escenario.

El Teatro Romano, uno de los mejor conservados de España, tiene una historia fascinante que parece sacada de la mejor película de ‘Indiana Jones’

Como parte del legado romano están también el Museo Foro Romano Molinete, uno de los parques arqueológicos urbanos más grandes de España, donde se puede pasear por el Barrio del Foro, ver las Termas del Puerto, el edificio del Atrio (usado para banquetes religiosos) y el Santuario de Isis. Y también el Augusteum, los restos de un edificio público del siglo I d.C. que funcionaba como sede del colegio de sacerdotes dedicados al culto del emperador.

Vínculo con el mar

Castillo de la ConcepciónRafa Esteve

Pero Cartagena no vive solo del pasado romano. La ciudad ofrece una imagen muy singular gracias a su puerto rodeado de colinas defensivas. En lo alto aparecen fortalezas como el castillo de la Concepción, excelente mirador sobre la bahía, o diversas baterías militares ligadas a siglos de importancia naval. El paseo marítimo y la zona portuaria concentran parte de la vida actual, con terrazas, museos y vistas constantes al mar.

Cartagena fue durante mucho tiempo base estratégica de la Armada española y esa huella sigue visible en edificios castrenses y en el vínculo de la ciudad con el mar Mediterráneo

Cartagena fue durante mucho tiempo base estratégica de la Armada española y esa huella sigue visible en edificios castrenses y en el vínculo de la ciudad con el mar Mediterráneo. Su Museo Naval, situado en un antiguo cuartel de instrucción de marinería junto al puerto, custodia el legendario submarino de Isaac Peral, la joya de la corona de una colección fascinante que recorre siglos de historia náutica y construcción naval española.

Edificios modernistas

Palacio Consistorial de CartagenaGetty Images/iStockphoto

Otro de los grandes atractivos de esta ciudad mediterránea es el modernismo de comienzos del siglo XX. La prosperidad minera dejó edificios como el Palacio Consistorial de Cartagena o la Casa Maestre, cuya fachada de piedra está inspirada directamente en la Casa Calvet de Antoni Gaudí en Barcelona.

Submarino de Isaac Peral en el Museo Naval de Cartagenacasrtagena.es

Más allá de su inmenso patrimonio arqueológico y militar, la ciudad murciana de Cartagena seduce también por su oferta cultural en museos como el Nacional de Arqueología Subacuática - ARQVA, que, además de guardar objetos de la época romana y cartaginesa rescatados del mar, es mundialmente famoso por albergar el tesoro de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes (las 500.000 monedas de plata y oro que se le ganaron a la empresa Odyssey); a lo que se añade una gastronomía marinera única donde brilla el caldero (arroz marinero de sabor intenso, cocinado en un caldo de pescado de roca y ñoras) y la cercanía a espacios naturales casi vírgenes como las playas de Calblanque o el icónico pueblo pesquero de Cabo de Palos.

Entrada al Museo Naval de Cartagenayachts.navantia

Escapada de fin de semana

En términos prácticos, Cartagena se recorre bien en un fin de semana. Puede combinarse con una visita a sus dos zonas protegidas: hacia el oeste, las playas de Cabo Tiñoso, entre las que se encuentra la playa de El Portús, y hacia el este, las playas que se ubican en el Parque Regional de Calblanque y Cala Reona.

Moneda de oro en el El Museo Nacional de Arqueología Subacuática - ARQVAturismoregiondemurcia.es

Llegar es sencillo por carretera desde Murcia o Alicante, y dispone también de conexión ferroviaria, pero no de alta velocidad. Pocas ciudades españolas permiten pasar en el mismo día de un teatro romano enterrado durante siglos a una bahía abierta al Mediterráneo. Cartagena sí. Y con bastante ventaja.