El bonito pueblo marinero de España con un castillo medieval y una villa romana Patrimonio de la Humanidad
El bonito pueblo marinero de España con un castillo medieval y una villa romana Patrimonio de la Humanidad
Pocos lugares pueden reunir en apenas unos kilómetros un magnífico casco histórico medieval, un castillo que domina el paisaje y una de las villas romanas más importantes de Hispania. Para encontrarlo hay que poner rumbo hacia el Mediterráneo
La Costa Dorada de España, comarca privilegiada de la provincia de Tarragona que besa el Mediterráneo y es uno de los destinos más apreciados por las familias de toda España, alberga sorpresas realmente impresionantes. Y una de ellas es Altafulla, a menudo eclipsada por destinos más conocidos de esta costa mediterránea.
Altafulla es una joya de destino que mezcla patrimonio, mar, belleza, gastronomía y hospitalidad. Situada a unos 14 kilómetros de Tarragona y a poco más de una hora de Barcelona, es una escapada perfecta para quienes buscan algo más que una playa típica de Cataluña.
Centro histórico lleno de encanto
Casco histórico de Altafulla (Tarragona), conocido como Vila Closa
El corazón histórico de la localidad es la Vila Closa, un recinto amurallado medieval y renacentista que mantiene buena parte de su trazado original y protege casas señoriales de los siglos XVII y XVIII, aunque sus cimientos son del siglo XI. Encontramos aquí calles estrechas, fachadas de piedra y pequeñas plazas que conforman un conjunto lleno de encanto, especialmente al atardecer, cuando la luz mediterránea ofrece los mejores contrastes.
Castillo de Altafulla
Dominando la parte alta aparece el castillo de Altafulla o castillo de los Montserrat, una fortaleza-palacio de planta cuadrada construida sobre antiguas estructuras medievales y que sido reformada a lo largo de los siglos. Aunque es de propiedad privada y no suele abrirse al público, su silueta define la imagen de la villa. Muy cerca se encuentra la iglesia de San Martín, uno de los edificios más reconocibles y sobresalientes del casco antiguo, con una fachada barroca que contrasta con la sobriedad medieval del entorno.
La Villa Romana
Villa Romana de Els Munts, Patrimonio de la Humanidad
Pero lo que convierte a Altafulla en un destino realmente singular es la presencia de la Villa Romana de Els Munts, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como parte del conjunto arqueológico de la Tarraco romana que consolidara con su presencia el general y cónsul Publio Cornelio Escipión, El Africano.
La Villa Romana de Els Munts está a las afueras de Altafulla y fue una lujosa residencia junto al mar utilizada por los más altos cargos del Imperio
Construida en el siglo II, la Villa Romana de Els Munts está a las afueras de Altafulla y fue una lujosa residencia junto al mar utilizada por los más altos cargos del Imperio. Hoy es uno de los asentamientos residenciales romanos más importantes de España. Sus restos permiten descubrir mosaicos, termas y espacios decorativos que ayudan a imaginar cómo vivían las élites romanas en esta costa mediterránea hace casi dos mil años. Aquí residió Caius Valerius Avitus, gran mandatario de Tarraco, con su esposa, Faustina.
Mar y playa
Playa de Altafulla
La relación de Altafulla con el mar sigue muy presente en el barrio marítimo de Les Botigues de Mar, un antiguo conjunto de almacenes y casas de pescadores situado junto a la playa. El paseo marítimo mantiene un aire relajado, alejado de la masificación de otras zonas de la Costa Dorada.
Monumento a los Castellers en Altafulla
Otro símbolo local es el monumento dedicado a los castellers, una tradición profundamente ligada a Tarragona y a la cultura popular catalana. Estas torres humanas, reconocidas también por la Unesco, forman parte de la identidad festiva de la comarca. Y por si fuera poco, además de patrimonio y playa Altafulla ofrece una excelente gastronomía ligada al Mediterráneo, con restaurantes donde el pescado, el arroz y los productos de proximidad tienen un papel protagonista.