La ciudad amurallada más pequeña de los Alpes
La ciudad amurallada más pequeña de los Alpes, una bonita escapada cerca de la llamada ‘Atlántida medieval’
No llega a los 900 habitantes y es la ciudad más pequeña del Tirol del Sur, rodeada de murallas medievales construidas por el emperador Maximiliano I en el siglo XVI y fronteriza con Suiza
La Italia tirolesa, la más cercana a Suiza y a Austria, la más alpina, esconde pueblos y lugares maravillosos. Uno de ellos es la ciudad amurallada más pequeña de los Alpes, del Tirol del Sur o del Alto Adigio, tanto monta. Está en la Italia menos italiana, la más centroeuropea y tirolesa, casi germánica o tudesca, como dicen por allí, y en esta zona los lugares se bautizan en italiano y alemán, por lo que la pequeña Glorenza es también Glurns.
Plaza principal de Glorenza/Glurns
Este municipio de casi 900 habitantes está rodeado de murallas medievales construidas por el emperador Maximiliano I tras la batalla de Calven (1499) y que sorprendentemente permanecen intactas, delimitando un casco urbano perfectamente conservado, con una estética que combina influencias italianas y tirolesas en un entorno de alta montaña.
Puertas y torres
Pueblo fortificado de Glorenza o Glurns en Val Venosta o valle de Vinschgau
Glorenza pertenece a la Provincia Autónoma de Bolzano y está sobre la carretera que conduce hacia el Paso del Forno, en la Alta Val Venosta (valle de Vinschgau en alemán), a pocos kilómetros de la frontera suiza. El acceso a su corazón de piedra se realiza a través de tres imponentes puertas coronadas por torres. La de Sluderno funciona como el guardián de la memoria local: en su interior, un museo narra siglos de comercio y defensa, incluyendo una fascinante maqueta de la villa tal y como lucía en el siglo XVI.
Torre de la Puerta de Sluderno
Fuera del recinto amurallado, tras cruzar el puente sobre el río Adigio, donde se puede visitar un antiguo molino recientemente restaurado, se alza la iglesia de San Pancracio. Su silueta es inconfundible: una base románica pura que culmina en un campanario con la típica cúpula de cebolla barroca, tan característica de esta zona alpina. Y Glorenza no es solo pasado. El arte contemporáneo ha encontrado su lugar en el GAP (Glurns Art Point), un taller dinámico que sirve de refugio para artistas emergentes, demostrando que esta fortaleza medieval sigue muy viva.
Una 'Atlántida medieval'
Lago de Resia y el campanario que sale del agua
Otro atractivo en esta escapada está en el cercano lago de Resia y su campanario sumergido a modo de «Atlántida medieval». Se trata de la torre de una iglesia del siglo XIV que sobresale del agua, único vestigio visible del antiguo pueblo de Graun, el cual fue inundado artificialmente en 1950 para construir un embalse hidroeléctrico. La imagen de la torre saliendo del agua es la más icónica de este valle rodeado de picos alpinos y repleto de fortalezas medievales por su posición fronteriza. Destacan el castillo Coira, con la mayor armería privada del mundo, y el castillo Juval, residencia del célebre alpinista Reinhold Messner.