La Calzada del Gigante, en la costa norte de Irlanda del Norte
La Calzada del Gigante: leyendas, volcanes y whiskey en uno de los paisajes más singulares de Irlanda y Europa
El norte de Irlanda del Norte ofrece una de las imágenes más extrañas de Europa: miles de columnas geométricas de basalto junto al océano que forman un paisaje de otro planeta. La ciencia lo atribuye a fenómenos volcánicos; los irlandeses, a un gigante
Es una postal que nunca se olvida. Se llega hasta la costa norte de Irlanda del Norte y aparece un paisaje totalmente diferente al habitual de la costa irlandesa, normalmente tapizada de acantilados y colinas y praderas verdes. De repente, una sucesión de columnas que luego te explican que son de basalto se adentran en el océano y salpican toda esa parte de la costa. Preguntas a los locales cómo es posible esta formación geológica; sonríen y te contestan que es la obra de un gigante.
Preguntas a los locales cómo es posible esta formación geológica; sonríen y te contestan que es la obra de un gigante
Para entender estas formaciones tan icónicas y excepcionales, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, la ciencia habla de volcanes, pero la tradición irlandesa, de gigantes. La Calzada del Gigante se encuentra en el condado de Antrim, en Irlanda del Norte, cerca de la localidad de Bushmills y a unos 95 kilómetros de Belfast, la puerta de entrada a esta región. Es uno de los grandes paisajes naturales de las islas británicas, unas 40.000 columnas de basalto, muchas de ellas con forma hexagonal, que descienden hacia el mar como si fueran los restos de una enorme escalera de piedra. El paisaje impresiona además por su regularidad. No parece una playa ni un acantilado convencional, sino una construcción imposible al borde del océano.
La explicación científica
La forma hexagonal de las columnas abre la puerta a todo tipo de hipótesis
La explicación científica sitúa su origen hace unos 60 millones de años, cuando la actividad volcánica generó grandes coladas de lava. Al enfriarse lentamente, el basalto se contrajo y se fracturó en columnas poligonales. El resultado es esta superficie de piezas encajadas que hoy se extiende por la costa como un pavimento natural.
Los gigantes: el bueno y el malo
La Calzada del Gigante se extiende por la costa de Antrim
Pero estamos en Irlanda, tierra de historias y cuentos, y aquí no podían conformarse con una explicación geológica. Y surgió la leyenda que habla de un gigante bueno irlandés, Finn McCool, y uno malo escocés, Benandonner, que debían dirimir la hegemonía de esta parte de la Tierra. McCool construyó la calzada para llegar hasta Escocia y enfrentarse a Benandonner, pero dio marcha atrás al descubrir que su rival era mucho más grande que él. Entonces su esposa Oonagh ideó una estrategia al intuir que el escocés usaría la calzada para venir a por su marido: lo disfrazó de bebé y lo acostó en una cuna. Al llegar a Irlanda y ver el tamaño de aquel supuesto niño, Benandonner imaginó que el padre debía de ser descomunal. Asustado, huyó de vuelta a Escocia y, en su carrera, destruyó parte de la calzada para evitar que Finn pudiera seguirlo.
Grupo de visitantes en La Calzada del Gigante, atracción turística estelar de Irlanda del Norte
Esta historia, con sus matices, se narra en el centro de visitantes de la Calzada del Gigante, gestionado por el National Trust. Desde allí se puede bajar caminando hasta las columnas por un sendero de aproximadamente un kilómetro. También hay recorridos señalizados por los acantilados, con vistas muy amplias de la costa de Antrim. Conviene llevar calzado cómodo, porque las piedras resbalan por la lluvia y la humedad.
La Causeway Coastal Route
La Calzada forma asimismo parte de la Causeway Coastal Route, una de las carreteras escénicas más conocidas de Irlanda del Norte. Esta ruta costera permite enlazar en coche algunos de los paisajes más fotogénicos del país: acantilados, playas, castillos en ruinas y pequeños puertos.
Preciosa puesta de sol sobre The Giant's Causeway
Ahí entra también el vínculo con la exitosa serie Juego de Tronos. La Calzada del Gigante no fue un escenario central de la serie, pero se encuentra muy cerca de varias localizaciones utilizadas durante el rodaje. Entre ellas destacan The Dark Hedges, la avenida de hayas que representó el Camino Real; Ballintoy Harbour, asociado a las Islas del Hierro; las cuevas de Cushendun o el entorno del castillo de Dunluce, una de las ruinas más espectaculares de la costa.
La destilería más famosa
Letreros de la antigua destilería Bushmills
Lo más cómodo para llegar hasta aquí es desde Belfast en coche, en un trayecto de alrededor de hora y media. También existen excursiones organizadas de un día que combinan la Calzada con otros puntos de la ruta costera. En transporte público, la opción habitual es viajar en tren hasta Coleraine y enlazar después con autobús hacia Bushmills y la zona de la Calzada. Se suele combinar la escapada con una visita a la famosa Old Bushmills Distillery, una destilería de whiskey irlandés que se encuentra a 2 millas (unos 3,2 kilómetros) de la Calzada del Gigante.
Cata de whiskey en la destilería Old Bushmills, en el condado de Antrim
La mejor época para visitar esta zona es entre mayo y septiembre, cuando hay más horas de luz y el clima permite recorrer mejor los senderos. Aun así, incluso con viento o cielo gris, el lugar mantiene buena parte de su fuerza. No es un paisaje amable ni domesticado: es una costa dura, atlántica y geológicamente única. Y lo dicho: nadie olvida esta calzada cuando la ha visto una vez, ni la leyenda de los gigantes bueno y malo que cruzaron The Giant's Causeway.