El pueblo de la Toscana conocido como «El Manhattan de la Edad Media»
El precioso pueblo de la Toscana conocido como 'el Manhattan de la Edad Media'
Está en la provincia de Siena y es la silueta medieval más potente de la Toscana y de Italia. Su «skyline» de torres de piedra erigidas como símbolo de poder le han valido este sobrenombre
Inscrita en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, la localidad de San Gimignano, en pleno corazón de la Toscana, entre viñedos, campos de trigo y olivares, conserva con todo el encanto la atmósfera de un pueblo del siglo XIV y el aspecto de uno de los mejores ejemplos de organización urbana de la época comunal. Al acercarse a este pueblo llaman poderosamente la atención sus inconfundibles y simbólicas torres medievales, que conforman un skyline medieval único en el mundo.
Entre las ciudades medievales italianas para ver al menos una vez en la vida, San Gimignano ocupa por derecho un puesto de honor
San Gimignano se encuentra a medio camino entre Florencia y Siena, en una posición estratégica que explica buena parte de su historia. Durante la Edad Media creció gracias a la Vía Francigena, la gran ruta de peregrinación que unía el norte de Europa con Roma. Ese flujo de viajeros, comerciantes y peregrinos convirtió a San Gimignano en un enclave próspero, querido por quienes pasaban por aquí, especialmente los que venían de Francia y viajaban a Roma, lo que promovió una intensa vida urbana que también derivó en una fuerte competencia entre familias nobles.
Rica en interés
Piazza del Duomo en el casco histórico de San Gimignano
De aquella rivalidad nació su rasgo más famoso. Entre los siglos XII y XIII, las familias poderosas comenzaron a levantar torres cada vez más altas para exhibir riqueza, influencia y control sobre la ciudad. Llegó a haber 72 torres, una cifra excepcional para un núcleo de este tamaño. Hoy se conservan 14, suficientes para mantener una silueta única en Europa y justificar su apodo de «Manhattan de la Edad Media».
La bonita Piazza della Cisterna
Aunque no es especialmente extensa, la localidad es rica en puntos de interés. El centro histórico se organiza en torno a dos espacios principales: la Piazza della Cisterna y la Piazza del Duomo. La primera, triangular y rodeada de palacios medievales, conserva en el centro una antigua cisterna que da nombre al lugar. La segunda concentra algunos de los grandes monumentos locales, como la colegiata de Santa Maria Assunta, el Palazzo Comunale y la Torre Grossa, la más alta de San Gimignano, con 54 metros.
Torres con historias
La postal perfecta de la Toscana vista desde San Gimignano
La Torre Grossa es una de las pocas a las que se puede subir y desde arriba se aprecia el trazado compacto del casco histórico y la sucesión de colinas, cipreses, viñedos y campos de alrededor que forman la postal más reconocible de la Toscana interior. Otra torre de interés es la del Diablo, que se vincula a una curiosa leyenda: el propietario, al volver de un viaje, notó con gran sorpresa que la torre era más alta de lo que la había dejado. Este fenómeno fue atribuido a la intervención del diablo. También está entre las más conocidas gracias al popular videojuego Assassin's Creed. Y luego está la torre Rognosa, del palacio municipal, la más antigua y que durante siglos fue la más alta de la ciudad.
Calle de San Gimignano, con todo el encanto medieval de La Toscana
La colegiata de Santa María Assunta, conocida como «il Duomo» pese a no tener rango de catedral, se remonta al siglo XII y es otro de los puntos imprescindibles. Su interior conserva frescos de los siglos XIV y XV, algunos de Ghirlandaio, con escenas del Antiguo y Nuevo Testamento. Muy cerca, el Palazzo Comunale alberga el Museo Cívico, con obras de la escuela sienesa y florentina.
Piazza del Duomo de San Gimignano al atardecer y curiosamente vacía
El principal problema de San Gimignano es precisamente su fama. En temporada alta recibe muchos excursionistas, especialmente desde Florencia, Siena o Pisa. Para disfrutarlo mejor conviene llegar temprano, quedarse a última hora de la tarde o dormir una noche en el pueblo o en algún alojamiento rural cercano.
Vino, embutidos y azafrán
Elegir qué comer y beber en San Gimignano es fácil. Su producto más conocido es la Vernaccia di San Gimignano, un vino blanco con denominación de origen que ya era apreciado en la Edad Media. Se Puede acompañar con soppressata y la finocchiona toscana, dos ricos y sabrosos embutidos. El primero se prepara con trozos gruesos de carne de cerdo confeccionados con una tela, mientras que el segundo se hace con carne picada de cerdo, esparcida en vino tinto y aromatizada con semillas de hinojo. Y no hay que marcharse sin hacer acopio del preciado oro local: el azafrán de San Gimignano, intenso y con Denominación de Origen Protegida.