La antigua casa del cura que dio origen al turismo rural en España
La antigua casa de un cura en un pueblo de Asturias que dio origen al turismo rural en España
La casa del cura de Taramundi fue el primer hotel rural que abrió en España. Inaugurado en 1986 como Hotel La Rectoral, convirtió a este pequeño concejo del occidente asturiano en el origen del turismo rural tal como lo entendemos hoy
El turismo rural a gran escala, masivo, tal como lo conocemos hoy, tuvo su momento de explosión en el año 2000 gracias a la llegada de Internet y la aparición de portales y plataformas web especializadas, con TopRural como la pionera absoluta, que agruparon una oferta hasta entonces dispersa en un catálogo digital accesible para los habitantes de las grandes ciudades.
Muchos años antes, en 1967, coincidiendo con el ‘boom’ del turismo de sol y playa, el Ministerio de Información y Turismo lanzó un programa llamado Vacaciones en Casas de Labranza
Mucho antes de eso, en 1967, coincidiendo con el boom del turismo de sol y playa en las costas españolas, el Ministerio de Información y Turismo que lideraba Manuel Fraga Iribarne lanzó el programa estatal Vacaciones en Casas de Labranza con 1.152 plazas distribuidas en 384 viviendas de 15 localidades seleccionadas del país. El programa era un complemento de supervivencia económica para campesinos. Los huéspedes compartían la vivienda y el estilo de vida diario con las familias rurales de forma muy rudimentaria.
Plan piloto
Zona de restauración del hotel rural
El origen del turismo rural en España tal como lo conocemos hoy se sitúa en el occidente de Asturias, muy cerca de la frontera con Galicia, concretamente en Taramundi, donde en 1986 el gobierno del Principado de Asturias impulsó un plan piloto institucional para frenar el despoblamiento y el declive agrario con la rehabilitación y apertura de la antigua casa rectoral del cura, que fue reconvertida en hotel de campo.
Interior de La Rectoral
Así fue como abrió La Rectoral, considerado el primer hotel rural de España. El hotel ocupa y debe su nombre a la antigua casa rectoral del pueblo, una construcción del siglo XVIII vinculada a la vida parroquial. Su rehabilitación y apertura como hotel en 1986 supuso una forma nueva de entender el viaje y el turismo en España, la experiencia de alojarse en un pueblo pequeño, en casas de arquitectura rural y conectar de manera más cercana y auténtica con la vida local.
El modelo Taramundi
Habitación del hotel rural
Esta iniciativa marcó un antes y un después porque llegó en un momento en el que muchas zonas del interior y de montaña sufrían despoblación, aislamiento y falta de alternativas económicas. Taramundi encontró en el turismo rural una vía para poner en valor aquello que ya tenía: paisaje, oficios tradicionales, gastronomía y tranquilidad.
Lo que en los años 80 arrancó como una fórmula casi experimental terminó convirtiéndose en uno de los grandes motores turísticos de la España rural
El modelo de Taramundi tuvo éxito y ayudó a que otros pueblos y comarcas comenzaran a rehabilitar casonas, molinos, antiguas escuelas, pazos o casas de labranza para destinarlos al alojamiento. Lo que en los años 80 arrancó como una fórmula casi experimental terminó convirtiéndose en uno de los grandes motores turísticos de la España rural.
Ubicación privilegiada
Exterior y vistas desde La Rectoral
En la actualidad, el hotel rural La Rectoral conserva una ubicación privilegiada, sobre el núcleo de Taramundi y con vistas al valle. No es un gran hotel de lujo ni pretende serlo. Sigue siendo a grandes rasgos una antigua casa de cura convertida en alojamiento. Alojarse en La Rectoral cuesta, de forma orientativa, desde unos 95-100 euros por noche en habitación doble, aunque las tarifas varían según temporada, disponibilidad y tipo de habitación. Algunos comparadores sitúan el rango habitual por encima de los 100 euros, especialmente en fines de semana y periodos de mayor demanda. El hotel cuenta con 18 habitaciones, todas con balcón, wifi y televisión, además de salón rústico con chimenea, restaurante, terraza, jardines y aparcamiento.
Cuchillos y rutas
El Hotel La Rectoral marcó un antes y un después en el alojamiento rural
Taramundi, además, ofrece suficientes razones para justificar una escapada. Hoy el concejo es famoso por su tradición cuchillera, con talleres artesanos y un Museo de la Cuchillería. También destaca el cercano conjunto etnográfico de Os Teixois, donde se conservan ingenios hidráulicos tradicionales como mazo, molino, batán y piedra de afilar. A ello se suman rutas senderistas como la del Agua, que enlaza aldeas, bosques, arroyos y arquitectura popular.