Preciosa imagen de la ciudad de Zaragoza y el río Ebro al atardecerGetty Images/ELOI OMELLA

48 horas en Zaragoza: qué ver, dónde comer y cómo disfrutar la gran capital del Ebro

Zaragoza es una de las mejores escapadas urbanas de España: está bien comunicada por tren, se recorre cómodamente a pie y reúne patrimonio romano, arte mudéjar, grandes templos, paseo junto al Ebro y una legendaria zona de tapas

La capital de Aragón funciona muy bien como destino de fin de semana porque no obliga a elegir entre monumentos y vida local. En pocas horas se puede pasar de la plaza del Pilar al palacio islámico de la Aljafería, recorrer restos romanos, cruzar el puente de Piedra, entrar en una catedral Patrimonio de la Humanidad y terminar la jornada de tapas por El Tubo, el entramado de calles del casco antiguo comprendido entre El Coso, Alfonso I, Don Jaime I y Méndez Núñez.

Primer día

Plaza del Pilar de Zaragoza, patrimonio de España y de la HumanidadGetty Images

El primer día debería empezar en la plaza del Pilar, uno de los grandes espacios urbanos de España. Allí se concentran la Basílica del Pilar, la catedral del Salvador-La Seo (Zaragoza es de las pocas ciudades que puede presumir de tener dos catedrales), el Ayuntamiento, la Lonja y el cercano acceso a las murallas romanas. La Basílica permite subir a una de sus torres para contemplar el Ebro y el perfil de la ciudad. La Seo, por su parte, forma parte del conjunto de espacios mudéjares aragoneses reconocidos por la Unesco; Zaragoza acoge en 2026 actividades en tres sedes Patrimonio Mundial de la ciudad: la Aljafería, La Seo y la iglesia de San Pablo.

Vistas desde el puente de PiedraGetty Images

Después conviene bajar hacia el río. El puente de Piedra ofrece una de las vistas clásicas del Pilar, especialmente al atardecer. Desde allí se entiende la importancia del Ebro como padre geográfico e histórico de Zaragoza. El paseo puede continuar por la ribera hasta el balcón de San Lázaro o volver hacia el centro para entrar en el Museo del Foro de Caesaraugusta, una de las paradas útiles para reconstruir la Zaragoza romana.

Zona de tapas El TuboGetty Images

La tarde del primer día puede reservarse para el casco antiguo y las tapas. El Tubo sigue siendo la zona más popular para ir de bar en bar. Hay clásicos especializados en una sola tapa, como El Champi, conocido por sus champiñones a la plancha sobre pan, y otros bares donde probar ternasco, croquetas, migas, anchoas, bacalao o tapas más actuales. Para cenar de forma más sentada, Zaragoza ofrece desde casas tradicionales aragonesas hasta restaurantes contemporáneos que trabajan producto local.

Segundo día

Palacio de la AljaferíaGetty Images

El segundo día debe empezar en la Aljafería, uno de los grandes palacios islámicos de España. Fue residencia de los reyes hudíes en el siglo XI, palacio de los Reyes Católicos y hoy sede de las Cortes de Aragón. Su patio de Santa Isabel, los arcos entrecruzados y los salones mudéjares justifican la visita por sí solos. Conviene reservar entrada o revisar horarios, porque el edificio mantiene uso institucional y las condiciones de visita pueden variar.

Fachada del Mercado Central de ZaragozaGetty Images

Tras la Aljafería, el recorrido puede volver al centro por el entorno del Mercado Central, edificio modernista rehabilitado donde se nota el pulso gastronómico de la ciudad. Cerca quedan calles comerciales, plazas y cafés para una pausa antes de elegir museo: el Museo Goya, con obras y grabados del pintor aragonés, o el IAACC Pablo Serrano, más orientado al arte contemporáneo.

Para comer, una opción clásica es buscar cocina aragonesa: ternasco de Aragón, borrajas, migas, bacalao ajoarriero, madejas o frutas de Aragón. Otra posibilidad es repetir tapeo, pero ampliando el radio fuera de El Tubo hacia zonas como la Magdalena, más informal y con ambiente local.

Parque del Agua Luis BuñuelGetty Images/iStockphoto

La tarde final puede dedicarse al Parque del Agua Luis Buñuel, heredero de la Expo 2008, o a un paseo tranquilo por la ribera del Ebro antes de regresar a la estación de Delicias. Zaragoza tiene además una ventaja evidente para viajeros de Madrid, Barcelona o el nordeste peninsular: la alta velocidad la sitúa a una distancia muy manejable; desde Madrid hay servicios que rondan la hora y cuarto, según operador y horario.

Zaragoza Card

Para una escapada de 48 horas es recomendable adquirir la Zaragoza Card de dos días por un precio de 20 euros, que incluye entrada gratuita a monumentos como la Aljafería y La Seo, acceso al bus turístico, visitas guiadas oficiales y 7 viajes en el transporte público local. Este pase turístico todo incluido se compra en las Oficinas de Turismo (como la de la Plaza del Pilar o la de la Estación de Delicias) o de forma digital a través de la web oficial de Zaragoza Turismo.