Impresionante vista de la costa Amalfitana (Italia)Getty Images

Nápoles y la Costa Amalfitana: por qué sigue siendo el viaje soñado del verano

Pocos viajes combinan con tanta fuerza la Italia más auténtica, llena de historia, gastronomía, mar y paisajes espectaculares. Desde el bullicio de Nápoles hasta los acantilados de Amalfi, este itinerario por la región italiana de Campania sigue siendo uno de los viajes más deseados

Combinar una ciudad intensa, histórica, ruidosa y fascinante con una de las costas más esplendorosas y bellas es un buen plan de viaje. La ciudad italiana de Nápoles y la Costa Amalfitana cumplen de sobra con esta expectativa. Año tras año esta combinación sigue figurando entre los viajes más deseados del verano en Europa, por una razón sencilla: ofrece mucho en muy poco espacio.

El Barrio Español en Nápoles, ejemplo de intensidad urbanaGetty Images

Pizza y Barrio Español

La ruta debe comenzar en Nápoles, espectacularmente asentada en su bahía. Su centro histórico, uno de los más extensos de Europa y declarado Patrimonio de la Humanidad, concentra iglesias barrocas, palacios, callejones llenos de vida y algunas de las pizzerías más famosas del mundo. Aquí nació la pizza moderna y sigue siendo uno de los mejores lugares para entender por qué este plato conquistó el planeta.

Galería Umberto I en Nápoles.Getty Images

Imprescindible entrar en la galería Umberto I y recorrer los Quartieri Spagnoli (Barrio Español), el corazón más palpitante de Nápoles. Construidos en el siglo XVI por el virrey español Pedro Álvarez de Toledo para alojar a sus tropas, hoy este barrio es famoso por sus laberínticas calles, la ropa tendida de balcón a balcón, los altares a Diego Maradona en las esquinas, los pequeños cafés con parroquianos y las mammas italianas contándose la vida a grito pelado.

Pompeya y el Vesubio

Ruinas de Pompeya con el volcán Vesubio al fondoGetty Images/Darryl Brooks

Sobre la ciudad se impone la silueta del Vesubio, el volcán que marcó la historia local y cuya erupción en el otoño del año 79 d.C. sepultó Pompeya y Herculano. Dedicar una jornada a visitar Pompeya es una de las mejores excursiones posibles desde Nápoles.

Después llega el cambio de escenario. En apenas una hora aparece la península sorrentina y, a continuación, una de las carreteras costeras más famosas de Europa: la Strada Statale 163 Amalfitana, que serpentea entre precipicios, terrazas de limoneros y pueblos colgados sobre el mar Tirreno.

Pueblos de postal

Vista de Positano, en la Costa AmalfitanaGetty Images/Mugur Mateescu

El nombre más célebre es Positano, con sus casas en cascada sobre la ladera y playa urbana al pie del pueblo. Más adelante surge Amalfi, antigua república marinera medieval con una catedral monumental y callejuelas comerciales. En altura, Ravello ofrece jardines históricos y algunas de las mejores vistas de toda la costa.

El atractivo del viaje no está solo en el paisaje. También en la mesa. Como dato curioso, ya se ha mencionado que la pizza se inventó en Nápoles en el siglo XVII. Otras especialidades a probar son la mozzarella de búfala, la pasta con marisco, el licor limoncello, los tomates del Vesubio, el dulce llamado sfogliatella napolitana y el pescado fresco, una gastronomía cien por cien mediterránea y poderosa.

Viaje sencillo y lleno de encanto

La localidad de Amalfi por la mañanaGetty Images/iStockphoto

Además, este es un itinerario relativamente sencillo de programar. Hay vuelos frecuentes desde España a Nápoles y buenas conexiones ferroviarias y marítimas. En verano, muchos viajeros prefieren combinar trenes y ferris antes que alquilar coche, ya que las carreteras costeras son estrechas, el tráfico es muy intenso y existen restricciones legales de circulación por matrículas alternas que complican el paso a los vehículos privados.

¿Cuándo ir? Los meses de julio y agosto ofrecen ambiente pleno y mar caliente, pero junio y septiembre suelen ser meses más cómodos por temperaturas y menor saturación. Otra ventaja es la flexibilidad. La ruta completa puede hacerse en cuatro noches o en diez días, añadiendo Capri, Isquia o más tiempo en Nápoles. La Italia más auténtica espera.