Fundada en el siglo VIII en la cima de una colina, la ciudad italiana de Craco resistió durante centurias el azote de constantes terremotos, conflictos bélicos y devastadoras epidemias de peste negra. Sin embargo, su destino cambió drásticamente en 1963, cuando un violento terremoto y los consecuentes desprendimientos de tierra obligaron a la población a evacuar el lugar de manera definitiva, trasladándose a un asentamiento cercano en el valle.