Algunos trenes son el propio destino. Tirados en ocasiones por locomotoras históricas, cruzan glaciares, cañones, fiordos, viaductos, montañas y maravillosos bosques en recorridos pensados para mirar por la ventana durante horas. Para ello cuentan con vagones panorámicos que proporcionan momentos y emociones únicas. Pasajeros, bienvenidos al tren.