Antigua prisión militar de Karosta, en LetoniaBooking.com

La prisión militar de la que nadie logró escapar y donde ahora pagas por dormir entre rejas

La antigua prisión militar de Karosta, en Letonia, funcionó hasta 1997 y nadie consiguió escapar de ella. Hoy se puede visitar, dormir en una celda e incluso participar en una experiencia teatral como prisionero.

En la ciudad letona de Liepāja hay un alojamiento donde las habitaciones son celdas, las camas pueden ser de hierro o simples bancos de madera y la historia del edificio pesa más que cualquier comodidad. Es la antigua prisión militar de Karosta, una de las experiencias más insólitas que se pueden reservar en Europa.

La antigua prisión militar de Karosta, en Letonia, es una de las experiencias más insólitas que se pueden reservar en Europa

El edificio fue concebido inicialmente como hospital militar, aunque nunca llegó a desempeñar esa función. Terminó convertido en centro de detención y funcionó como prisión hasta 1997. Por sus celdas pasaron, en diferentes etapas, marineros de la Rusia zarista, desertores alemanes, represaliados durante el estalinismo y soldados soviéticos y letones. Uno de los datos más sorprendentes es que, según la oficina de turismo de Liepāja, nadie consiguió escapar de Karosta durante toda su historia como prisión.

Recorridos y estancias

Los huéspedes se alojan en celdas de prisionerosuniqhotels.com

Hoy el edificio conserva buena parte de su aspecto original y está abierto al turismo. Se puede visitar mediante recorridos guiados, entrar en antiguas celdas y conocer su historia, pero también pasar la noche entre rejas. Dormir solo en una celda cuesta 30 euros; una celda doble, 40 euros, y una triple, 60, con la posibilidad de elegir incluso un desayuno de «prisionero». Para grupos de entre 10 y 30 personas también existe la posibilidad de dormir sobre bancos de madera por 15 euros por persona. El alojamiento funciona del 19 de mayo al 14 de septiembre.

Huéspedes o presos

Habitación-celda de la prisión-hotelE. Blazis LRT.

Para quienes buscan una experiencia todavía más intensa existe Behind the Bars, una representación interactiva de entre una hora y media y dos horas en la que los visitantes asumen el papel de prisioneros y deben obedecer las órdenes de actores vestidos como guardias. Cuesta 12 euros por adulto y 10 euros para estudiantes y mayores, aunque se organiza previa reserva para grupos y se aplica un precio mínimo de 150 euros por grupo.

Dormir solo en una celda cuesta 30 eurosBooking.com

También existe una visita con elementos teatrales, más breve y menos intensa, que cuesta 8 euros por adulto y dura alrededor de una hora. Y para quienes quieran llevar la experiencia al límite está la llamada Noche extrema, que combina unas tres horas de representación nocturna con alojamiento posterior en una celda y cuesta 27 euros por adulto, con un mínimo de 270 euros por grupo de hasta diez personas.

Y también fantasmas

Prisión de Karosta al anochecerdiscover-latvia.lv

La antigua prisión ha ganado también fama por sus historias de fantasmas. En 2009, el programa estadounidense Ghost Hunters International investigó el edificio y lo calificó como uno de los lugares con mayor actividad paranormal que había estudiado hasta entonces. Naturalmente, eso pertenece al terreno de las leyendas y la televisión, no al de los hechos comprobados.

El programa estadounidense ‘Ghost Hunters International’ calificó a este edificio como uno de los lugares con mayor actividad paranormal que había estudiado

Karosta se encuentra en el antiguo puerto militar de Liepāja, en la costa occidental de Letonia. La prisión puede visitarse durante el año, mientras que las noches en celda se ofrecen en temporada. Dormir allí no es una experiencia de lujo, ni pretende serlo: el atractivo está en pasar unas horas dentro de una prisión real de la que nadie consiguió escapar.