Mirambel es pequeño, pero su recinto amurallado se conserva con una unidad poco frecuente. El Portal de las Monjas, adosado al antiguo convento de las Agustinas, es su acceso más famoso, con celosías de barro, yeso y madera. La muralla mantiene varios portales, torreones y tramos que explican la fuerza patrimonial del Maestrazgo.