Imagen de un espectáculo del Marineland de Antibes (Francia)
El activo turístico que España le ha 'robado' a Francia por una ley de bienestar animal
Seis cetáceos (dos orcas y cuatro delfines) propiedad del que fuera el mayor parque acuático de Europa llegarán a dos parques españoles próximamente
España le ha arrebatado a Francia un pequeño activo turístico después de que un acuario del país vecino haya cerrado condicionado por una ley que prohíbe los espectáculos con cetáceos y su cautividad. El caso es que un total de dos orcas y cuatro delfines que están todavía en el centro acuático francés de Marineland de Antibes serán llevados en avión a España «próximamente».
Todo comenzó porque, tras más de cincuenta años de actividad, el parque Marineland de Antibes, en el sureste de Francia, cerró sus puertas debido a un descenso drástico en la afluencia de público tras una ley de 2021 que prohíbe los espectáculos con cetáceos y su cautividad.
Así que es cuestión de tiempo que las dos orcas y los cuatro delfines que siguen en Marineland lleguen a España. Según indica la agencia EFE, el traslado de las dos orcas (Wiki, de 24 años, y Keijo, de 11) es el «más complejo» debido a su tamaño y peso, y añadieron que la intención es llevarlas al Loro Parque de Tenerife, en las Islas Canarias. Los cuatro delfines, por su parte, viajarán a Valencia, también en una fecha próxima que aún está por confirmar.
Los seis cetáceos partirán desde el área de carga del aeropuerto de Niza, como ya hicieron los ocho delfines que salieron a finales de julio con destino al parque Selwo Marina de Benalmádena, en Málaga. Precisamente, recientemente se supo que esos ocho delfines tampoco regresarán a Francia, al zoo de Beauval, que descartó la creación de un centro de investigación.
Imagen de archivo del parque Marineland de Antibes
Las dos orcas y los cuatro delfines de Marineland están siendo alimentados con varios kilos de pescado al día y cuidados diariamente por «una veintena» de personas, detallaron las fuentes del acuario. Las olas de calor que han golpeado Francia no han tenido impacto en la salud de los animales, aseguraron fuentes del parque, que recordaron que la temperatura del agua es regulable.
En su época de mayor éxito, Marineland Antibes (propiedad de la española Parques Reunidos) estuvo considerado el mayor parque acuático de Europa, pero se vio forzado a cerrar a comienzos de 2025 precisamente por la entrada en vigor de la norma de bienestar animal que vetaba los espectáculos con mamíferos acuáticos.