Vista aérea del Parador de Ceuta
Así es el Parador de Ceuta, junto a las Murallas Reales y con suites en un antiguo Parque de Artillería
El hotel ocupa uno de los enclaves más singulares de Ceuta: adosado a las Murallas Reales, mira al foso navegable y conserva antiguas dependencias militares convertidas en habitaciones
El Parador de Ceuta no ocupa por completo un palacio, un monasterio o un castillo, como otros establecimientos de la red. Su edificio principal es moderno, pero fue construido junto a las Murallas Reales y conserva en su interior varias bóvedas del antiguo Parque de Artillería. Algunas de estas dependencias militares son hoy las suites más singulares del hotel.
Algunas dependencias militares vinculadas al Parque de Artillería son hoy las suites más singulares del hotel
El Parador se encuentra en la Plaza de África, entre la catedral de Nuestra Señora de la Asunción, el santuario de la Virgen de África, patrona de Ceuta, y el conjunto de las Murallas Reales. El puerto queda a pocos minutos a pie y desde algunas zonas del establecimiento se contemplan el Mediterráneo, el Foso Real, el monte Hacho y, cuando el día está despejado, la costa peninsular.
De cuartel a hotel
Recepción del Parador de Ceuta
El recinto había albergado un cuartel fortificado antes de transformarse en hotel en 1966. El Parador combina desde entonces un edificio de líneas contemporáneas con las antiguas bóvedas militares integradas en la muralla. Estas estancias, utilizadas en su día como almacenes, talleres y polvorines, tienen techos curvos de piedra y dimensiones muy superiores a las de una habitación convencional.
El resto de las habitaciones se distribuye en el edificio principal y se abre hacia el mar o hacia el jardín. La decoración utiliza lámparas, celosías, azulejos y otros elementos de influencia andalusí, acompañados por mobiliario clásico. La experiencia en este Parador cambia bastante entre una habitación estándar, una superior y una de las suites instaladas en las bóvedas.
Canal navegable
Murallas y foso navegable de Ceuta
Las Murallas Reales explican buena parte de la historia de Ceuta. El sistema defensivo conserva restos de diferentes épocas: las primeras fortificaciones documentadas se remontan al periodo bizantino, mientras que algunos tramos proceden de la muralla levantada por Abderramán III en el siglo X. Tras conquistar Ceuta en 1415, los portugueses reforzaron el recinto y durante el siglo XVI transformaron el antiguo foso seco en un canal navegable. Las defensas volvieron a ampliarse entre los siglos XVII y XVIII, especialmente después del largo asedio del sultán Muley Ismail.
Jardín y restaurante
Piscina y jardines del Parador
El Parador dispone además de un jardín con palmeras, piscina exterior de temporada, aparcamiento gratuito, restaurante y amplios salones. Su restaurante ofrece cocina ceutí, marcada por la cercanía del Estrecho y las influencias andaluza y marroquí. La carta incluye arroz caldoso a la marinera, fritura de pescado, sopa de pescado y marisco, berenjenas con miel de caña y pez espada a la rigamonti, una receta local preparada con tomate, ajo, pimientos y alcaparras.
Salón del Parador especial para desayunos
Pegado al centro
Desde el hotel puede recorrerse a pie buena parte del centro de Ceuta. La primera visita suele ser el foso y las Murallas Reales, donde también se encuentra la Puerta Califal, descubierta durante unas obras y accesible mediante visitas guiadas gratuitas con reserva. El Parque Marítimo del Mediterráneo, la Casa de los Dragones y las calles comerciales del centro quedan también a pocos minutos. La ciudad autónoma de Ceuta carece de aeropuerto, pero cuenta con helipuerto. La forma más habitual de llegar es en ferry desde Algeciras, con travesías rápidas de aproximadamente una hora y otras convencionales de unos 90 minutos.