En el interior del municipio de Loulé, Alte conserva calles empedradas, casas encaladas, chimeneas tradicionales y dos manantiales, Fonte Grande y Fonte Pequena. En las afueras se encuentra la Queda do Vigário (en la foto), una cascada que desemboca en una poza. Su caudal puede ser reducido al final del verano, pero el paseo permite conocer un Algarve rural muy distinto del litoral.