Iglesia de San Felipe Neri en Molina de Aragón, la base para iniciar esta rutaGetty Images

La espectacular ruta por el Alto Tajo de Guadalajara entre un gran castillo medieval, cañones y pueblos

Molina de Aragón abre el camino hacia un territorio de fortalezas, paredes de arenisca roja, ríos, pinares y pequeños pueblos situados en uno de los espacios naturales más espectaculares y desconocidos del interior de España

La provincia de Guadalajara sufrió con especial dureza los incendios del verano, pero no en su totalidad, por lo que muchos de sus parajes son opciones fenomenales para realizar una ruta como esta por el Alto Tajo de Guadalajara. El recorrido puede comenzar en Molina de Aragón, donde una enorme fortaleza domina el caserío desde lo alto de un cerro. El conjunto tiene origen andalusí, documentado desde el siglo X, aunque su aspecto actual responde principalmente a las grandes ampliaciones realizadas entre los siglos XII y XIII. Murallas, torres y varios recintos defensivos recuerdan la importancia de una ciudad situada durante siglos en territorio fronterizo.

Vista de la localidad de Molina de Aragón (Guadalajara) y su Puente ViejoGetty Images

A sus pies merece la pena recorrer el casco histórico, cruzar el Puente Viejo sobre el río Gallo y buscar sus iglesias románicas, palacios y antiguas calles de la judería y la morería. Pero Molina es, sobre todo, la gran puerta de entrada a una comarca donde el patrimonio medieval convive con uno de los paisajes geológicos más singulares de España.

A pocos kilómetros aparece el barranco de la Hoz, excavado por el río Gallo entre enormes paredes de arenisca rojiza. Al fondo del cañón, casi encajado contra la roca, se encuentra el santuario de la Virgen de la Hoz. Desde allí parte una subida por escaleras y senderos hasta varios miradores sobre el desfiladero y formaciones como el Huso. Las rocas permiten reconstruir aquí episodios geológicos ocurridos hace unos 250 millones de años.

Barranco y Santuario de la HozGetty Images

La carretera puede continuar hacia la piscina natural conocida como el Puente de San Pedro, situado en la confluencia de los ríos Tajo y Gallo y uno de los enclaves más conocidos del Parque Natural del Alto Tajo. Desde aquí parten rutas a pie y la georuta circular de ocho kilómetros que asciende hasta el mirador de Zaorejas.

Piscina natural Puente de San Pedroalto-tajo.com

Las Quebradas

Más al sur esperan Chequilla y Checa, dos pueblos que justifican por sí solos el desvío. Chequilla está rodeada de curiosas formaciones de arenisca roja conocidas como Las Quebradas y posee una insólita plaza de toros aprovechando una formación natural excavada en la roca. Checa, situada a 1.373 metros de altitud, conserva arquitectura tradicional molinesa y una singular Plaza Mayor abierta por uno de sus lados hacia el río Genitoris y su cascada.

Formaciones rocosas cerca de Chequilla y ChecaGetty Images

Para conocer esta zona con calma conviene reservar al menos dos o tres días. Molina de Aragón es la base de esta ruta y aporta la historia; el barranco de la Hoz, el gran paisaje geológico, y los pequeños pueblos y carreteras del Alto Tajo completan un viaje por una Guadalajara muy diferente de la más conocida ruta de los Pueblos Negros.

El gran incendio de La Mierla del verano afectó a la Sierra Norte de Guadalajara, pero fuera de este itinerario. En el término de Checa también se declaró un fuego el 13 de agosto, en el paraje Arroyo de las Truchas, pero quedó extinguido al día siguiente. Antes de emprender cualquier recorrido a pie o en coche conviene consultar los avisos del Parque Natural del Alto Tajo y el estado de las carreteras.