El bonito pueblo medieval de Castellón que custodia una carrasca de 500 años y 75 toneladasGetty Images

El bonito pueblo medieval de Castellón que custodia una carrasca de 500 años y 75 toneladas

Esta localidad del Alto Maestrazgo reúne un cuidado casco histórico de piedra, los restos de un castillo templario y una enorme encina protegida a pocos kilómetros del pueblo

En el interior de la provincia de Castellón, a 1.121 metros de altitud y unos 60 kilómetros de la capital se levanta la singular y pintoresca localidad de Culla. Tiene alrededor de 500 habitantes y pertenece desde 2020 a la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España. En su término municipal hay abrigos de arte rupestre levantino (declarado Patrimonio de la Humanidad) y restos de poblados iberos y de la Edad del Bronce.

Culla tiene alrededor de 500 habitantes y pertenece desde el año 2020 a la asociación de Los Pueblos Más Bonitos de España

La visita a la población debe comenzar en el casco antiguo, declarado Bien de Interés Cultural. Acotado por murallas de los siglos XII y XIV, se conservan torreones y varias puertas medievales, como la Barbacana, la Porta Nova o el Portal de la Font. La calle Llana es el antiguo acceso principal a la población amurallada, que discurre entre casas de mampostería, pasadizos y portadas de piedra.

Legado templario

Puerta de entrada al casco histórico de CullaGetty Images/Ana del Castillo

En la parte más alta se encuentran los restos del castillo, una fortaleza de origen musulmán conquistada en 1233 por Blasco de Alagón y vendida a la Orden del Temple en 1303. Tras la desaparición de los templarios, que dejaron su legado, pasó a la Orden de Montesa. El castillo fue destruido durante las guerras carlistas del siglo XIX, pero conserva la torre del Frare Pere, algunos torreones, lienzos de muralla y la entrada a la barbacana. El acceso es libre y el cercano mirador del Terrat permite contemplar el paisaje montañoso del Alto Maestrazgo. Culla ofrece un entorno de paisajes privilegiado, con vistas desde la sierra hasta el mar.

La Presó, el granero del Comendador utilizado posteriormente como cárcelcomunitatvalenciana.com

También merece una parada la iglesia del Salvador, patrón de la localidad, construida a comienzos del siglo XVIII y consagrada en 1712. En su interior conserva una pila bautismal gótica, una escultura de El Salvador del siglo XV y un tríptico de San Roque del XVI. Otra visita interesante es La Presó, levantada entre los siglos XIII y XIV como granero del Comendador y utilizada posteriormente como cárcel. Todavía conserva cadenas y dibujos realizados por los presos.

Árbol Monumental

La espectacular Carrasca de CullaPakofoto

El gran atractivo natural de Culla se encuentra fuera del casco urbano. A unos cuatro kilómetros del pueblo, junto a la carretera de La Torre d’En Besora y la Masía Bassa, crece la Carrasca de Culla. Carrasca es el nombre habitual de la encina en esta zona. Al árbol se le calculan unos 500 años y está protegido como Árbol Monumental de la Comunidad Valenciana.

La encina mide unos 20 metros de alto, su tronco alcanza siete metros de circunferencia y sus ramas forman una copa de unos 35 metros de diámetro

Mide alrededor de 20 metros de altura, su tronco alcanza siete metros de circunferencia y sus ramas forman una copa de unos 35 metros de diámetro. Su peso se estima en 75 toneladas. Una tradición local sostiene que durante las guerras carlistas toda una compañía de soldados pudo pasar la noche bajo sus ramas. Junto al árbol existe una zona recreativa.

Un pueblo muy cuidado

Puesta de sol sobre el pueblo de Culla (Castellón)Getty Images/iStockphoto

Culla es una localidad turísticamente muy bien cuidada que puede conocerse en una mañana, aunque conviene reservar casi un día si se añade la carrasca y alguna visita guiada por el casco histórico. La localidad ofrece a los visitantes la posibilidad de seguir un Recorrido Turístico Urbano que da a conocer 18 puntos de interés de la localidad (consultar en la Oficina de Turismo).

Rincón medieval en Cullacomunitatvalenciana.com

El coche resulta prácticamente imprescindible para llegar y es recomendable llevar calzado cómodo por las pendientes. A ocho kilómetros se encuentra el Parque Minero del Maestrazgo, donde una visita guiada recorre dos antiguas minas de hierro; conviene reservar previamente. En la parte gastronómica, hay que probar la ‘carn de novià’, el guisado de carne tradicional, la olla del maestrazgo, el ‘tombet’ de cordero, el cabrito asado con caracoles, la trufa en temporada y los típicos ‘rotllos tous’ como repostería.