Vista aérea de la isla de Lord Howe, en Nueva Gales del Sur (Australia)
La isla paradisíaca de Australia que solo admite 400 visitantes al mismo tiempo
Se llama Lord Howe, es Patrimonio de la Humanidad y necesita proteger sus plantas endémicas y el arrecife de coral más austral del planeta. Solo 400 personas pueden visitarla de forma simultánea
En Lord Howe encontrar sitio tiene un significado de peso porque esta isla australiana limita su capacidad turística a 400 visitantes simultáneos, una cifra que se corresponde con las plazas disponibles en sus alojamientos.
El límite de 400 turistas simultáneos en esta isla se implementó hace más de 40 años para proteger su frágil y único ecosistema
De origen volcánico y situada en el mar de Tasmania, a unos 570 kilómetros al este de Port Macquarie, en Nueva Gales del Sur, Lord Howe forma parte de un conjunto insular declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 1982. Alrededor del 75% de la isla es un parque natural protegido y gracias a su aislamiento alberga más de 200 especies de plantas y animales que no existen en ningún otro lugar del planeta.
Control de camas
La isla es de origen volcánico y está en el mar de Tasmania
El límite de 400 turistas simultáneos en esta isla se implementó hace más de 40 años para proteger su frágil y único ecosistema, sus especies endémicas, del desarrollo masivo y del exceso de turismo. Para ello se implementó un control estricto mediante «licencias de camas». El gobierno local no cuenta los turistas en la frontera, sino que limita por ley el número de camas disponibles para visitantes en toda la isla a exactamente 400. Así, si no tienes un alojamiento confirmado, no te permiten emitir el billete de avión.
Filosofía «uno a uno»
La población fija de la isla es de unos 350-400 habitantes
La población fija de la isla es de unos 350-400 habitantes. Limitar los turistas a 400 asegura que nunca haya más visitantes que locales, manteniendo la paz comunitaria, la ausencia de coches (se circula en bicicleta) y una gestión de residuos sostenible. Lord Howe es uno de los modelos de turismo sostenible más estrictos y exitosos del mundo, lo que convierte a la isla en un paraíso prácticamente intacto.
La población fija de la isla es de unos 350-400 habitantes. Limitar los turistas a 400 asegura que nunca haya más visitantes que locales
Si se tiene la suerte de formar parte de este club de los 400, entonces se podrá disfrutar de playas claras rodeadas de espesa vegetación y de una laguna de aguas turquesas. También contemplar el arrecife de coral más austral del planeta, reconocido como tal por la Unesco. Aquí conviven especies de aguas tropicales y templadas. La laguna permite practicar esnórquel sobre los corales a poca distancia de la orilla; también hay excursiones en barcos con fondo de cristal para contemplarlos sin necesidad de meterse en el agua.
Playas y senderos
Excursionista en la isla Lord Howe
En tierra se alterna la playa con los senderos. Hay paseos entre palmeras kentia y recorridos por acantilados desde los que observar aves marinas. Para caminantes preparados queda el monte Gower, de 875 metros: la excursión dura unas ocho horas, resulta exigente y solo puede hacerse con un guía autorizado. Una alternativa más corta es el sendero de Old Gulch, de unos 300 metros por trayecto desde North Bay, hasta una pequeña cala rocosa.
Lord Howe alberga el arrecife de coral más austral del planeta
Lord Howe mide aproximadamente 11 kilómetros de largo y dos de ancho, unas dimensiones asumibles para desplazarse a pie o en bicicleta. Hay apartamentos con cocina, casas de huéspedes y alojamientos de lujo: conviene comparar qué comidas y traslados incluye cada propuesta.
Consejos útiles
Planta del género Lagunaria originaria de la isla de Lord Howe
A Lord Howe se llega desde Sídney en unas dos horas de vuelo. El verano austral, de diciembre a febrero, concentra más demanda; entre septiembre y noviembre y de marzo a mayo suele haber más disponibilidad y temperaturas suaves. Un detalle para antes de hacer la maleta: no hay cobertura de telefonía móvil convencional, aunque sí conexiones a Internet en distintos establecimientos. Mejor descargar mapas y reservas antes de aterrizar.