Vista de Peñaranda de Duero, en BurgosGetty Images/Dolores Giráldez Alonso

El pueblo medieval de la Ribera del Duero con la farmacia en activo más antigua de España

Peñaranda de Duero, en Burgos, reúne una fortaleza sobre el caserío, un palacio renacentista y una botica con tres siglos de historia. Es una escapada perfecta para combinar patrimonio y grandes vinos

El otoño trae a la Ribera del Duero el movimiento de la vendimia y una buena excusa para acercarse a sus pueblos. Es tiempo de paseos por los viñedos y de visitas a bodegas, pero también conviene reservar tiempo para admirar el patrimonio. La localidad de Peñaranda de Duero, en Burgos, reúne motivos para dedicarle una visita.

Peñaranda de Duero fue declarada Conjunto Histórico en 1974 y en su patrimonio hay huellas medievales, renacentistas y barrocas

El castillo pone la silueta histórica, pero hay que bajar a la plaza para descubrir cuánto guarda esta localidad junto al río Arandilla: calles empedradas, casas blasonadas y fachadas con entramados de madera. Su declaración como Conjunto Histórico en 1974 reconoce un patrimonio en el que, sobre la trama medieval, dejaron también su huella el Renacimiento y el Barroco.

La Plaza Mayor

Plaza Mayor de Peñaranda de Duero con el Rollo de Justicia y la excolegiata de Santa AnaGetty Images/Abílio Lemos

La Plaza Mayor del pueblo es un imán. Allí se alza el Rollo de Justicia, una columna gótica que merece observarse de cerca: entre su decoración aparecen leones y escudos de los Zúñiga y los Avellaneda. Estos apellidos ayudan a entender el pueblo, cuya arquitectura conserva las aspiraciones y el poder de sus antiguos señores.

Palacio de AvellanedaGetty Images/Farutxo

Una de las grandes obras de estas familias es el palacio de los Condes de Miranda, también llamado de Avellaneda, levantado en el siglo XVI en la plaza del pueblo. El patio de dos plantas, la escalera y los artesonados explican por qué merece tanta atención como el castillo. Hay además una novedad para quienes quieran prolongar la estancia en Peñaranda: el edificio alberga ahora el establecimiento Castilla Termal Palacio de Avellaneda. Para conocer los espacios históricos sin alojarse, conviene consultar previamente las condiciones de acceso con el establecimiento.

Patio del palacio de AvellanedaGetty Images/Farutxo

La excolegiata de Santa Ana completa el conjunto de la plaza. Su portada reserva una curiosidad que puede pasar inadvertida: incorpora tres bustos romanos procedentes de Clunia. Es un pequeño ejercicio de observación antes de continuar el paseo entre casonas y restos de la muralla, como la Puerta de las Monjas.

El castillo

Ruinas del castillo medieval de Peñaranda de DueroGetty Images/JOSE L. VEGA

Después toca subir al castillo. Su posición elevada permite contemplar cómo se agrupan los tejados y las calles a sus pies. La Torre del Homenaje contiene un centro de interpretación dedicado a los castillos fronterizos y un mirador desde el que comprender mejor el trazado del pueblo. La entrada general anunciada cuesta 3 euros; los horarios tienen excepciones, por lo que interesa confirmarlos en Turismo, en el 947 552 063, antes de organizar la subida.

La botica más antigua

Botica Jimeno, la más antigua de España en funcionamientoboticajimeno.com

Otro de los grandes hallazgos de Peñaranda de Duero, y visita imprescindible, está en la calle de la Botica. La Botica Jimeno, fundada en 1725 por Lucas Jimeno Briongos, es la farmacia más antigua de España que continúa en funcionamiento. Ocho generaciones de farmacéuticos de la misma familia han mantenido este establecimiento, donde se conservan la botica, la rebotica, el laboratorio y un jardín de plantas medicinales, además de una colección de botes farmacéuticos de comienzos del siglo XVIII.

Entrada a la farmacia Jimeno en la calle de la BoticaTurismo Castilla y León

La Botica Jimeno fue declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento en 2007 y hoy se ha adaptado a los nuevos tiempos, aunque mantiene todo su encanto. La escapada a Peñaranda hay que completarla con una comida con lechazo y vinos de la Ribera del Duero, para después una buena sobremesa o un paseo tranquilo sin mirar demasiado el reloj. Peñaranda de Duero está a 186 kilómetros de Madrid y a 93 de Burgos.