Beauvais es el gran experimento inacabado del gótico. Su coro, de casi 49 metros de altura, sigue siendo el más alto de la arquitectura gótica, pero los problemas estructurales impidieron terminar la nave. Esa ambición, visible desde el interior, es precisamente lo que la hace extraordinaria. Se puede visitar cómodamente desde París en tren, en alrededor de hora y cuarto.