Ermita de San Bernabé en el Monumento Natural de Ojo GuareñaGetty Images/Miguel Ángel Redondo Galván

La ‘catedral de piedra’: kilómetros de cuevas y una ermita en el complejo kárstico más grande de España

Un gran laberinto subterráneo de las Merindades reúne más de 110 kilómetros de galerías excavadas por los ríos Guareña y Trema. La visita permite entrar en una ermita rupestre con pinturas murales y asomarse a un mundo habitado desde la Prehistoria

Es uno de los lugares de España que más impresionan a quienes lo visitan. Se llama Ojo Guareña y está en el norte de Burgos, dentro de la Merindad de Sotoscueva. Aquí se esconde un universo subterráneo formado por más de 110 kilómetros de galerías, simas y conductos que el agua ha ido horadando durante milenios. Su dimensión explica el sobrenombre de la catedral de piedra: no es una única gruta, sino un gigantesco laberinto de cavidades repartidas bajo el paisaje de las Merindades.

Ojo Guareña es uno de los mayores sistemas kársticos del mundo y el segundo endokarst de mayor desarrollo de la Península Ibérica

Según la Junta de Castilla y León, Ojo Guareña es uno de los mayores sistemas kársticos del mundo y el segundo endokarst (conjunto de cavidades situado en el interior de un macizo rocoso) de mayor desarrollo de la Península Ibérica. Los ríos Guareña y Trema son los grandes artífices de este paisaje: se hunden y circulan por el subsuelo, abriendo galerías y saliendo de nuevo al exterior en forma de surgencias.

Visita guiada

Interior de la ermita de San Bernabélasmerindades.com

El visitante no recorre, naturalmente, sus 110 kilómetros. La puerta de entrada para el público es la Cueva y Ermita de San Tirso y San Bernabé, junto a la Cueva Palomera. La visita guiada discurre por unos 400 metros y permite entender la escala de este mundo bajo tierra, con bóvedas naturales, corredores de roca caliza y el sonido del agua muy cerca.

El Monumento Natural de Ojo Guareña es un complejo kárstico formado por más de 110 km de galeríascuevaojoguarena.com

La imagen más sorprendente espera casi al final: una ermita excavada en la roca, con fachada de piedra al exterior y bóveda natural en el interior. Está dedicada a San Tirso y San Bernabé y conserva pinturas murales populares que narran los martirios y milagros de ambos santos. La ermita fue declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional en 1970, mientras que todo el complejo de Ojo Guareña recibió la figura de Monumento Natural en 1996.

Ocupación neandertal

Turista contemplando el bello entorno de la ermita de San BernabéGetty Images/Miguel Ángel Redondo Galván

Estas cuevas fueron utilizadas por el ser humano desde la Prehistoria hasta la Edad Media. En sus galerías se han encontrado pinturas y grabados rupestres, restos de cerámica y huellas de antiguos recorridos. La cueva de Prado Vargas, integrada en el monumento natural, ha aportado además evidencias de ocupación neandertal.

Espeleólogos en Cueva Palomeracuevaojoguarena.com

Para completar la escapada, la Casa del Parque de Ojo Guareña, en Quintanilla del Rebollar, ayuda a interpretar el conjunto antes o después de la visita. Conviene consultar con antelación los horarios de la Cueva y Ermita de San Bernabé, que cambian según la temporada, y reservar cuando sea necesario. También puede enlazarse la visita con Puentedey, uno de los pueblos más singulares de las Merindades, levantado sobre un monumental puente natural de roca.