Vista panorámica de Lucca, con el Duomo de San MartinoGetty Images/iStockphoto

Lucca

La fascinante ciudad de las murallas y las cien iglesias que merece una escapada en la Toscana

A medio camino entre Florencia y la costa de Versilia, Lucca conserva más de cuatro kilómetros de murallas transitables, torres medievales con árboles en su cima y un extraordinario conjunto de iglesias románicas

La Toscana tiene ciudades que se imponen por un monumento y otras que invitan a recorrerlas sin prisa. Lucca pertenece a las segundas. Su casco histórico permanece abrazado por una muralla renacentista prácticamente intacta y es conocida como la ciudad de las cien iglesias, por la densidad de templos, conventos y capillas que se esconden en sus calles. Un inventario local llegó a contabilizar 218.

Lucca es una de las ciudades medievales más fascinantes y mejor conservadas de Italia que conquista al visitante a primera vista

Sin duda Lucca es una de las ciudades medievales más fascinantes y mejor conservadas de Italia. Conquista al visitante a primera vista con sus encantadoras calles, callejones, plazas e iglesias. Los imponentes muros del siglo XVI son el símbolo de la ciudad y uno de los pocos ejemplos de murallas que han permanecido completamente intactas en Italia. Ofrecen un mirador privilegiado desde el que admirar la estructura urbana de la ciudad, encargada por los romanos y que aún hoy cautiva por su belleza y armonía.

Murallas y catedral

Imagen cotidiana en la Piazza dell'Anfiteatro de LuccaGetty Images/Orietta Gaspari

La primera visita debe ser precisamente a las murallas, levantadas entre los siglos XVI y XVII. Sus más de cuatro kilómetros de longitud forman hoy un parque elevado, sombreado por árboles, que permite completar una vuelta entera al centro a pie o en bicicleta. No es solo una vista panorámica: es una forma muy cómoda de entender la ciudad, sus puertas monumentales, sus bastiones y el perfil de los campanarios.

La catedral de San Martino conserva el Volto Santo, un crucifijo medieval de gran devoción, y el elegante monumento funerario de doña Ilaria del Carretto

Desde allí conviene entrar por Porta San Pietro y caminar hasta la catedral de San Martino. Su fachada románica tiene una singularidad que merece mirar con atención: uno de los arcos del pórtico es más pequeño que los demás porque hubo que adaptarlo al campanario ya existente. En el interior se conserva el Volto Santo, un crucifijo medieval de gran devoción, y el elegante monumento funerario de doña Ilaria del Carretto, obra de Jacopo della Quercia.

Templos espectaculares

Iglesia de San Michele in Foro en la Piazza San Michele de LuccaGetty Images/Sergey Dzyuba

Entre los templos imprescindibles figura San Michele in Foro, construida sobre el antiguo foro romano. La fachada, con sus varias galerías de columnas y la gran imagen del arcángel Miguel en lo alto, es una de las más reconocibles de la ciudad. También hay que entrar en la basílica de San Frediano, uno de los lugares de culto más antiguos de Lucca, para contemplar el mosaico dorado que cubre su fachada y su pila bautismal románica del siglo XII.

La singular torre Guinigi de Lucca, con encinas en su terrazaGetty Images/iStockphoto

No todo son iglesias en Lucca. La Torre Guinigi, del siglo XIV, ofrece una de las imágenes más insólitas de la Toscana: en su terraza crece un pequeño jardín de encinas. Subir sus 230 escalones recompensa con una visión muy completa de los tejados, las murallas y las montañas que rodean la llanura de Lucca. A poca distancia, la Piazza dell’Anfiteatro conserva la forma ovalada del antiguo anfiteatro romano, aunque sus gradas fueron sustituidas hace siglos por casas, comercios y terrazas.

La casa de Puccini

Estatua de Giacomo Puccini en LuccaGetty Images/Orietta Gaspari

Para los amantes de la música hay otra visita imprescindible porque Lucca es la ciudad natal de Giacomo Puccini, uno de los compositores más grandes de la historia, autor de la ópera Turandot y de su mundialmente célebre aria para tenor Nessun dorma (Nadie duerma). El Museo Casa Natal de Puccini se encuentra en el corazón de Lucca, entre la Piazza Cittadella y la Corte San Lorenzo. En el centro de la pequeña plaza, una estatua de bronce de Giacomo Puccini, esculpida por Vito Tongiani en 1994, da la bienvenida a residentes y visitantes. Aquí nació el compositor el 22 de diciembre de 1858.

Tordelli luchessi, plato de pasta típico de Luccaitalia.it

Y para comer en Lucca hay tres especialidades que merece la pena probar: la sopa garmugia, de alcachofas, guisantes, espárragos y tocino servida con pan tostado; los tordelli lucchesi, pasta rellena servida habitualmente con salsa de carne, y el buccellato, un pan dulce con pasas y anís (los locales lo comen mojándolo en vino).

La estación está a pocos minutos a pie de las murallas y permite llegar en tren desde Pisa o Florencia. Una noche es suficiente para recorrer el centro, pero dos días permiten añadir las villas y jardines de los alrededores o acercarse a la costa.