Vista aérea del casco antiguo de Bourtange (Países Bajos)Getty Images

Bourtange

El pueblo-fortaleza de los Países Bajos con forma de estrella que nunca fue conquistado

Guillermo de Orange ordenó levantar esta fortificación en 1580 para cortar la ruta de abastecimiento española entre Alemania y Groninga. Ha sido reconstruida con su aspecto de 1742 y conserva puentes levadizos, bastiones, cañones y viviendas

Desde el aire, Bourtange parece un dibujo geométrico trazado sobre los campos del noreste de los Países Bajos. Sus fosos forman anillos de agua; los baluartes, terraplenes y caminos dibujan una estrella; y, en el centro, hay una plaza con casas, iglesia, molino y antiguas dependencias militares. No es una escenografía reciente sino una fortaleza real reconstruida con rigor en la provincia de Groninga, a pocos kilómetros de la frontera alemana.

La fortaleza de Bourtange ha sido reconstruida con rigor en la provincia holandesa de Groninga, a pocos kilómetros de la frontera con Alemania

Su origen está en la Guerra de los Ochenta Años, el conflicto que enfrentó a las Provincias Unidas de los Países Bajos con la Monarquía Hispánica. En 1580, Groninga cayó en manos españolas y Guillermo de Orange ordenó fortificar una estrecha elevación arenosa que atravesaba los pantanos de Bourtange. Por allí pasaba la única ruta practicable entre Groninga y los territorios alemanes de Lingen y Westfalia, utilizada por los españoles para aprovisionar la ciudad.

Los pantanos, la mejor arma

La inexpugnable Bourtange resistió todos los asediosTurismo Groningen

La primera fortificación se levantó ese mismo año y en 1593 Guillermo Luis de Nassau impulsó su consolidación. Los pantanos eran entonces una defensa tan eficaz como los cañones: un ejército atacante tenía poco margen para maniobrar y quedaba expuesto al fuego desde los bastiones. Bourtange sufrió asedios, entre ellos el de las tropas españolas poco después de su construcción y el ataque del obispo de Münster en 1672, pero nunca fue tomada.

Puestos de comida del mercado de BourtangeGetty Images/Marc Venema

La fortaleza mantuvo su función militar hasta 1851. Sin embargo, el drenaje de los pantanos y la evolución de la artillería acabaron con su valor estratégico. Bourtange se convirtió entonces en una aldea agrícola y buena parte de sus defensas desaparecieron. En la década de 1960, el antiguo municipio de Vlagtwedde emprendió una recuperación que devolvió a la fortaleza su aspecto de 1742, cuando alcanzó su máxima extensión. La restauración se prolongó durante décadas y convirtió el recinto en un museo al aire libre. De hecho, el portal de Turismo de la localidad resume la experiencia con esta frase: «Bienvenidos al año 1742».

Puentes y cañones

Puente levadizo de entrada a la fortalezaTurismo Groningen

La visita debe comenzar cruzando uno de los puentes levadizos rojos de la Fortaleza. Después se puede recorrer el camino de ronda, entrar en las casernas o cuarteles, contemplar los cañones (incluso dispararlos) y visitar tiendas y museos dedicados a la historia de la fortaleza y a la vida cotidiana de sus habitantes. También se conservan la iglesia, el molino de madera y la sinagoga.

Disparo de cañones, una de las actividades favoritas de los turistasbourtange.es

También se puede visitar la Casa del Capitán en la Fortaleza de Bourtange, que data de 1661 y aún conserva la chimenea original del siglo XVII y los suelos de baldosas. Hoy en día, los aposentos del oficial, junto con los del mayor, constituyen uno de los edificios más pintorescos de la Fortaleza. La sección restaurada se ha amueblado como una hermosa habitación de época. Y lo que antiguamente era la cocina del capitán es ahora un espacio de exposición permanente.

Recreación histórica en la fortaleza de Bourtangebourtange.es

Bourtange está abierto todo el año y resulta especialmente atractivo durante sus recreaciones históricas y los mercados navideños. Conviene consultar antes el calendario de actividades y reservar alojamiento con tiempo si se quiere dormir dentro de la antigua fortaleza, en edificios como el antiguo cuartel o la casa de carruajes. A la mañana siguiente, personal ataviado con trajes de época le servirá un delicioso desayuno en la hostería de la fortaleza o De Gasterije.