Pastor con un rebaño de ovejas durante la trashumancia al atardecerGetty Images/Emilia Salafranca

Pastor por un día: la experiencia de caminar con rebaños y descubrir la trashumancia

Casas rurales, rebaños y rutas trashumantes convierten el pastoreo en una experiencia viajera justo cuando Naciones Unidas dedica 2026 a los pastizales y los pastores

En las faldas del Parque Natural de Urquiola, en Vizcaya, Alluitz Natura es una granja escuela y un proyecto de agroturismo ligado al pastoreo tradicional. Su responsable, Patxi Solana, trabaja con ovejas latxas, una raza autóctona, y lleva años acercando ese mundo a familias, escolares y viajeros. El pasado puente, confirman a El Debate, estuvieron completos. Llegaron visitantes no sólo de Vizcaya sino también de lugares como Valencia y muchas familias buscaban precisamente algo que para generaciones anteriores habría resultado de lo más cotidiano: que sus hijos se acercaran al campo y a los animales.

Granja escuela Alluitz Natura, en Urquiola (País Vasco)alluitznatura.com

La curiosidad por la experiencia viene de lejos. Hace años incluso un equipo de la televisión japonesa viajó hasta Urquiola para conocer el trabajo de Solana y su rebaño. Pastor por un día es hoy el eje de una oferta bastante más amplia. Se puede alimentar y ordeñar a las ovejas, elaborar cuajada y queso fresco, ver trabajar a los perros pastores o participar en talleres relacionados con la lana y otros oficios rurales. En noviembre, con el nacimiento de los corderos, llega además una de las actividades con más éxito entre los niños: darles el biberón.

En Alluitz Natura se aprende a elaborar cuajada y queso frescoalluitznatura.com

Disfrutar del campo

No es el único lugar donde esta manera de disfrutar del campo y los animales empieza a convertirse también en experiencia viajera. En Villarroya de los Pinares, un pequeño pueblo del Maestrazgo turolense, se puede dormir en Casa Rural Chulilla y dedicar la mañana siguiente a algo bastante menos habitual que una ruta de senderismo. Sus propietarias, Tere y Visi, son pastoras y ofrecen la posibilidad de acompañarlas en la Masía de los Baños, una finca de 108 hectáreas con ovejas, cabras, vacas, caballos, gallinas, mulas y burros. Se da de comer a los animales, se recogen huevos, se ordeñan cabras y, si coincide con la época de cría, se puede alimentar a los corderos con biberón. Ellas mismas lo llaman, con bastante sentido del humor, un «safari rural».

Casa Rural ChulillaEscapada Rural

Naturalmente, no hay que esperar las comodidades de un gran hotel ni una versión sofisticada de la vida rural. Precisamente ahí reside parte de la gracia. Casa Rural Chulilla tiene tres apartamentos y sus propietarias siguen trabajando con los animales cuando los visitantes se marchan.

Decorados auténticos

Masía de los BañosTurismo de Aragón

En el Pirineo aragonés, cerca de Sabiñánigo, La Borda de Pastores permite incluso dormir en una antigua explotación ganadera. Sus huéspedes pueden acompañar al pastor durante la rutina diaria del rebaño, aprender cómo se manejan las ovejas con ayuda del perro y completar la experiencia con un pequeño Museo del Ovino y cocina de inspiración pastoril. La familia que recibe al viajero continúa vinculada a la ganadería, así que tampoco aquí hay demasiada necesidad de fabricar decorados.

La Borda de Pastoreslabordadepastores.com

Hace treinta años también habría resultado extraño imaginar a un viajero pagando por recoger uvas. Hoy participar en una vendimia forma parte de la oferta habitual de bodegas y hoteles de lujo en zonas de viñedos y el enoturismo mueve restaurantes, arquitectura, museos, spas y alojamientos en algunas de las regiones vitivinícolas más importantes del mundo. La pregunta es si algo parecido, naturalmente a una escala mucho menor, puede empezar a ocurrir con el pastoreo.

Reconocimiento internacional

Plaza tematizada en La Borda de Pastoreslabordadepastores.com

El momento no puede ser más oportuno. Naciones Unidas ha declarado 2026 Año Internacional de los Pastizales y los Pastores para llamar la atención sobre la importancia ambiental, económica y cultural de unas formas de vida cada vez más frágiles. Y el otoño es precisamente una de las grandes épocas de la trashumancia, cuando algunos rebaños abandonan los pastos de verano y emprenden el camino hacia zonas más templadas.

Naciones Unidas ha declarado 2026 Año Internacional de los Pastizales y los Pastores para llamar la atención sobre la importancia de unas formas de vida cada vez más frágiles

Es también cuando resulta posible sumarse a algunas de estas experiencias y acercarse desde dentro a una práctica especialmente ligada a la historia de España, que conserva más de 125.000 kilómetros de vías pecuarias y cuya trashumancia forma parte desde 2023 del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Algunas opciones permiten hacerlo de forma organizada y otras simplemente abren durante unos días la posibilidad de caminar junto a un rebaño que sigue haciendo su ruta de siempre.

Con los pastores

Vida Trashumante, experiencia con pastores en Jaénvidatrashumante.es

Una de las propuestas más completas es Vida Trashumante, en Santiago Pontones, en la Sierra de Segura. Su fundador, Javier Guerrero, procede de una familia que durante generaciones ha pasado medio año en Pontones y el otro medio siguiendo al ganado hacia tierras más cálidas. La iniciativa permite acompañar a pastores locales y entender sobre el terreno cómo funcionan las vías pecuarias, el movimiento del rebaño y su relación con el paisaje.

Acompañar a pastores locales permite entender cómo funcionan las vías pecuarias, el movimiento del rebaño y su relación con el paisaje

Este otoño hay además oportunidades que no nacen como producto turístico, sino de la voluntad de abrir al público una actividad que sigue siendo trabajo. Desde el 10 de octubre, 48 cabras guisandesas recorren dieciséis etapas desde Bohoyo, en Ávila, hasta Madrid. La Diputación permite que quienes estén interesados se acerquen a algunos tramos para conocer de cerca el pastoreo, la raza y las vías pecuarias. Hay que informarse previamente del punto en el que se encuentra el rebaño y desplazarse hasta allí por medios propios.

Las ovejas por Madrid

En Madrid será todavía más sencillo. El viernes 23 de octubre se puede acompañar durante unas cuatro horas al rebaño desde las cercanías de Pozuelo hasta su entrada en la Casa de Campo. Al día siguiente se celebra Pastores por un día, un paseo familiar por los pastos del parque junto a los propios ganaderos. Ambas actividades son gratuitas y requieren reserva previa. El domingo 25 llegará después la imagen conocida de las ovejas cruzando el centro de la capital camino de Cibeles.

Plaza de Cibeles en Madrid con cientos de ovejas y cabras pasando por ellaGetty Images

No estamos todavía ante el equivalente pastoril del enoturismo. Ni probablemente tendría sentido llegar a ello de la misma manera. Un pastor no necesita espectadores para sacar el rebaño y una trashumancia no puede organizarse en función de la agenda de un hotel. Pero empieza a existir una oferta que permite acercarse con bastante menos distancia a un mundo del que la mayoría de los habitantes urbanos se ha separado casi por completo.

Empieza a existir una oferta que permite acercarse a un mundo del que la mayoría de los habitantes urbanos se ha separado casi por completo

Quizá sea también una reacción a un turismo cada vez más tecnológico e hiperconectado. Mientras unos viajeros se preparan para mirar la Tierra desde el espacio, otros descubren que pasar una mañana siguiendo unas ovejas, aprendiendo a ordeñar o caminando por una cañada puede resultar sorprendentemente exótico.