Aeropuerto Internacional de Málaga - Costa del Sol
Por qué el aeropuerto de Málaga es AGP, el de Jerez es XRY y los números de las pistas nunca superan el 36
Los aeropuertos usan un código comercial de tres letras y otro técnico de cuatro; las pistas, en cambio, se numeran según el rumbo magnético al que apunta la aeronave
Quien reserva un vuelo a Málaga busca el código AGP; si consulta documentación aeronáutica, encontrará LEMG. Ambos identifican el mismo aeropuerto, pero no sirven para lo mismo. El primero es el código de tres letras asignado por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), el que aparece en billetes, tarjetas de embarque, etiquetas de equipaje, buscadores y paneles de salidas.
El segundo pertenece a la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI): es un indicador de lugar de cuatro letras empleado en la navegación, los planes de vuelo, el control aéreo y la información técnica. En España, esos códigos empiezan normalmente por LE: Madrid-Barajas es MAD para el pasajero y LEMD para la operación; Barcelona es BCN y LEBL, Jerez es XRY y LEJR, y el citado Málaga es AGP y LEMG.
Símbolo del código IATA del aeropuerto de Málaga
Los códigos IATA suelen parecer sencillos de identificar (MAD, BCN, VLC), pero no siempre quedan disponibles las tres letras evidentes que identifican un lugar. Ahí empiezan las curiosidades. Como MAL, MGA y MLG ya estaban asignados, para Málaga se usó AG y luego una P aleatoria. La imaginación popular llegó a señalar que AGP vinculado a Málaga era porque el aeropuerto se construyó donde estaba un templo romano dedicado a Agripina (falso) o que significaba Aeropuerto Gran Picasso. En el caso de Jerez, las siglas XRY tienen que ver con xérès y sherry, los nombres francés e inglés del vino de Jerez.
La imaginación popular atribuyó las siglas AGP de Málaga a Agripina y a 'Aeropuerto Gran Picasso'
Fuera de España, ORD conserva la memoria de Orchard Field, el nombre anterior del aeropuerto de Chicago antes de llamarse O’Hare. EWR se forma con letras de nEWaRk. Y PEK, el aeropuerto de Pekín-Capital, responde a la antigua transliteración internacional de la ciudad: Peking. Un código puede sobrevivir durante décadas a un cambio de nombre, de ortografía o de denominación comercial; sustituirlo afectaría a reservas, equipajes, sistemas de distribución y documentación de medio mundo.
La lógica de las pistas
Pistas de aeropuerto y su numeración
Por lo que se refiere a las pistas, estas siguen una lógica mucho más visible. Su número reproduce el rumbo magnético al que apunta la aeronave, redondeado a la decena más cercana y sin el último cero. Una pista orientada aproximadamente a 90 grados se llama 09; si apunta a 180, 18; y si lo hace a 360, 36. Por eso no hay una pista 37: el círculo de la brújula termina en 360 grados.
El número de las pistas reproduce el rumbo magnético al que apunta la aeronave, redondeado a la decena más cercana y sin el último cero
Cada extremo tiene un número distinto, separado por 180 grados. La misma franja de asfalto será, por ejemplo, 09 en un sentido y 27 en el contrario; una 18 se convierte en 36 al operar desde el otro extremo. Cuando hay pistas paralelas, se añaden letras: L, C y R, de izquierda (Left), central y derecha (Right), siempre desde la perspectiva del piloto que se aproxima. Así, una autorización para aterrizar en la 07R indica la pista de la derecha con rumbo cercano a 70 grados.
La numeración tampoco es eterna. Como el norte magnético se desplaza lentamente, cambia el rumbo de referencia. Cuando la variación supera el margen admisible, el aeropuerto debe repintar la pista, sustituir la señalización y actualizar cartas y procedimientos. Una pista 17L/35R puede convertirse, con los años, en 18L/36R sin que se haya movido un solo metro de asfalto.