Trogir, la ciudad-isla de Croacia en la Costa DálmataGetty Images

La ciudad-isla de Croacia con calles trazadas hace más de 2.000 años y que es Patrimonio Mundial

A solo cinco kilómetros del aeropuerto de Split, Trogir conserva sobre un pequeño islote uno de los cascos históricos más completos de la costa dálmata. Su plano urbano griego, iglesias románicas y fortificaciones venecianas son Patrimonio Mundial

La localidad de Trogir es una alternativa excelente para quien llega a la Costa Dálmata atraído por Split o Dubrovnik, pero busca una ciudad más manejable y acogedora. Su centro histórico ocupa un islote unido al continente y a la isla de Ciovo por puentes, de modo que los principales monumentos se recorren a pie en una jornada.

Fundada por colonos griegos en el siglo III a.C., la ciudad aún mantiene vivas sus dos avenidas principales, reconvertidas más tarde en el 'cardo' y el 'decumanus' romanos

La antigua Tragurion fue fundada por colonos griegos en el siglo III antes de Cristo. Lo extraordinario es que su plano hipodámico original sigue plenamente reconocible: aquellas avenidas griegas, reconvertidas más tarde en el cardo y el decumanus de la urbe romana, aún se utilizan hoy en día. La Unesco destaca esta excepcional continuidad urbana como uno de los grandes valores del conjunto, inscrito en la lista de Patrimonio Mundial en 1997

Centro monumental

Plaza de San Juan Pablo II en Trogir (Croacia)Getty Images

La visita debe comenzar en la plaza de Juan Pablo II, el centro monumental de Trogir. Allí se levanta la catedral de San Lorenzo, iniciada hacia 1200 y construida durante varios siglos. Su gran tesoro es el portal occidental de Radovan, terminado en 1240, con escenas bíblicas, animales y figuras de la vida cotidiana talladas en piedra. La mezcla de románico, gótico y renacimiento se aprecia también en el campanario.

Catedral de San LorenzoGetty Images/iStockphoto

Frente a la catedral aparecen el palacio Cipiko, el Ayuntamiento y la logia pública, un conjunto que resume la riqueza de las familias que controlaron la ciudad durante la dominación veneciana. Conviene continuar por los callejones de piedra hasta el monasterio benedictino de San Nicolás, donde se conserva el relieve de Kairos, divinidad griega del momento oportuno.

Fortaleza veneciana

Fortaleza de Kamerlengo al atardecerGetty Images

En el extremo occidental del islote está la fortaleza de Kamerlengo. Fue levantada por los venecianos en el siglo XV y permite subir a sus murallas para contemplar los tejados, el puerto y el canal que separa Trogir de Ciovo. Junto a ella queda la torre de San Marcos, otra pieza de las defensas venecianas.

Casco antiguo y puerto de Trogir al amanecerGetty Images/iStockphoto

Trogir no tiene playa en el casco antiguo, pero dos pequeñas playas urbanas se encuentran a unos diez minutos a pie y la isla de Ciovo ofrece más calas, senderos y conexiones marítimas estivales. Por eso funciona bien para dormir una o dos noches y combinar patrimonio, baño y excursiones por las islas dálmatas.

El aeropuerto de Split está a solo cinco kilómetros y desde la ciudad de Split se puede llegar en coche, taxi o autobús local. En verano conviene prever tiempo extra por el tráfico. Primavera y otoño permiten recorrer el casco con menos calor y, normalmente, menor presión turística.