Control de alcoholemia nocturno de la Guardia Civil
Práctico
Esto es lo que nunca debes hacer si te paran en un control de alcoholemia
La DGT realiza millones de controles de alcoholemia cada año, con una tasa de positivos ligeramente superior al 15 %
Estamos en la época del año en las que más controles de alcoholemia realiza tanto la Dirección General de Tráfico como las policías municipales españolas.
Comidas y cenas de empresa, reuniones familiares, reuniones de empresa, fiestas… las agendas están repletas de eventos sociales en los que la característica común es la presencia de alcohol, ya sea para el brindis final o para comerse el solomillo.
¿Cuánto podemos beber?
Tal y como es sabido la DGT publica periódicamente una tabla en la que indica aproximadamente cuánto podemos beber sin dar positivo, se trata de una tabla de dudosa eficacia y que la DGT debería replantearse hasta qué punto no sirve como incitación a la bebida. El mensaje único debería ser: al volante nada de alcohol.
De este cuadro de la DGT se puede extraer cuánto beber sin problemas
De acuerdo con datos del organismo, sólo en 2022 se llevaron a cabo casi seis millones de controles de alcoholemia, con casi un millón de positivos.
Son unas cifras que en proporción casi doblan al número de controles de alcoholemia realizados en 2021, con 3,6 millones de test en toda España y 819.000 positivos.
Te tocará
En este contexto debemos estar preparados para que en cualquier momento ya sea la policía local o la Guardia Civil de Tráfico nos someta a un control de alcoholemia.
Actualmente los controles no son tan aleatorios como parecen, a la entrada de los mismos los agentes ya son capaces de valorar sobre la marcha la presencia de conductores bebidos por determinados gestos como el nerviosismo.
Llegan incluso a realizar preguntas específicas a los conductores para ver su reacción, como por ejemplo «¿ha bebido usted algo?» o un simple «¿donde se dirige?» para valorar su respuesta.
Soplar es habitual en estas fechas
Una vez que el agente decide someternos a un control no tendremos ni que bajarnos del coche, pues inicialmente la prueba se realiza con un alcoholímetro portátil.
Soplar tres veces
Sólo en el caso de dar positivo nos repetirán la prueba con el alcoholímetro de contraste, uno instalado en una furgoneta mucho más preciso y cuyos datos tendrán toda la validez judicial. Aquí soplaremos dos veces, con un intervalo de 10 minutos y el resultado más bajo de los dos será el utilizado como válido.
En estos casos merece la pena mantener la compostura y no faltar a los agentes, y solicitar educadamente si puede reflejar en la denuncia que no mostramos síntomas de alcoholemia, lo que servirá como atenuante ante el juez.
Las pruebas definitivas son siempre en furgoneta
Lo que jamás debemos hacer es negarnos a soplar, pues de acuerdo con el artículo 383 del Código Penal: «Negarse a someterse se considera delito, con penas de prisión de entre 6 meses y un año, así como la retirada del permiso de conducir de 1 a 4 años».
En paralelo a la sentencia, se nos aplicará la sanción máxima por alcoholemia, una multa de 1.000 euros y la retirada de seis puntos del carnet.