El hidrógeno es el combustible perfecto, inagotable y muy barato

Tecnología

La sencilla solución de Toyota que permite seguir conduciendo nuestros coches diésel y gasolina

La marca japonesa investiga ya nuevas soluciones que permitan mantener en movimiento el actual parque de coches de gasolina y diésel

La tecnología que va a mover los coches del futuro aún no está descubierta». Miguel Carsi, CEO de Toyota en España, explicaba con estas palabras cuál es la posición de la marca nipona respecto al enfrentamiento tecnológico en el que se encuentra sumido el sector del automóvil entre partidarios y detractores de la electrificación del automóvil.

Unas palabras que son todo una declaración de intenciones de una marca que ha demostrado estar a la vanguardia en materia de propulsores, con una tecnología híbrida que comercializó hace 25 años y hoy se ha convertido en una referencia del mercado por volumen de ventas.

Identidad híbrida

Esto quiere decir que a día de hoy Toyota no cierra la puerta a ninguna de las tecnologías actuales, e investiga con discreción sobre algunas alternativas de movilidad aún desconocidas para la gran mayoría, partiendo siempre de la máxima de que los combustibles fósiles son finitos y como tal hay que buscar una alternativa.

Toyota GR Corolla, movido por hidrógeno líquido

De hecho el hidrógeno es protagonista de varias vías de investigación para la marca japonesa, una solución que analiza desde diversos ángulos, pues el hidrógeno puede ser fuente de energía de los coches eléctricos en la tecnología conocida como la pila de combustible y también puede ser un combustible en sí mismo para mover motores tradicionales que anteriormente funcionaban con combustibles fósiles, ya sean de gasolina o diésel.

Pila de combustible

En el primer caso la marca ya comercializa coches como el Mirai, una berlina eléctrica alimentada por pila de combustible que tiene 180 caballos y cuesta 60.000 euros.

De hecho con motivo de los Juegos Olímpicos de París de 2024 la firma, que es responsable oficial de movilidad, desplegará una flotilla de autobuses de combustión en los que los motores diésel han sido sustituidos por unos eléctricos alimentados por pila de combustible.

El Toyota Mirai repostango en una hidrogenera de Madrid

En paralelo, la segunda de las vías de investigación le ha llevado a mostrar ya varios prototipos de coches de gasolina y diésel en el que los combustibles fósiles se sustituyen por hidrógeno.

Es el caso de varias unidades del Yaris y del Corolla que ya ruedan con el motor gasolina de 1.5 litros alimentado por este gas infinito tras algunas transformaciones relativamente sencillas que hacen referencia sobre todo al almacenamiento del hidrógeno.

Toyota Hiace movida por hidrógeno

La marca ha preparado incluso un Corolla de competición alimentado por esta misma tecnología y en Australia se usa ya de manera mucho más habitual en la HiAce, un industrial con el que la marca pretende mostrar que esta solución es perfecta para los vehículos de transporte.