Se trata de un nuevo método de robo importado de Sudamérica

Delincuencia y motor

Motochorro, el nuevo método para robar importado de Sudamérica que ya se usa en España

Este nuevo método recuerda a los famosos 'tironeros' españoles de los años 80 como el Vaquilla y el Torete, aunque ahora son mucho más peligrosos

Hace solo unos días salió a la luz un robo muy mediático en el que unos delincuentes, supuestamente sudamericanos, sustrajeron varios relojes en un restaurante de lujo del madrileño paseo de la Castellana.

En esa ocasión, los delincuentes fueron a tiro hecho: entraron en la terraza del conocido restaurante y encañonaron a unos comensales para quitarles los relojes, entre ellos, un Rolex.

Método habitual

Tal y como sabe la Policía, cada vez es más habitual que se utilicen en España métodos de robo que provienen de otros países. Es el caso del motochorro, originario de Argentina, aunque ya es muy habitual en Chile, Uruguay y Paraguay.

La palabra chorro se usa para denominar a los ladrones de poca monta en Argentina, palabra que en combinación con moto conforma un método de robo en el que se usa un vehículo de estas características, que además habitualmente suele ser robada.

La motocicleta es la clave del motochorro

Tres compinches

En este tipo de robos normalmente intervienen hasta tres compinches. Dos de ellos suelen ir a bordo de una motocicleta para huir con facilidad, mientras que el tercero suele ser un cómplice que no se delata.

El cómplice señala el objetivo mediante una foto que manda a los compinches en moto, que aprovechan para reconocerle y robarle. Habitualmente se produce en restaurantes o en entidades bancarias, de manera que los ladrones van a tiro hecho y se van con un suculento botín.

Los motochorro más conocidos son héroes del hampa

Se da la circunstancia de que en ocasiones el ladrón trabaja en el propio establecimiento, lo que significa que podría ser desde un aparcacoches hasta un camarero.

Una vez cometido el robo resulta muy complicado pillar a los infractores, pues la agilidad de las motocicletas de pequeña cilindrada les permite huir con facilidad, tal y como sucedió en el ataque contra Alejo Vidal-Quadras en Madrid, posteriormente la motor aparecería quemada para borrar huellas.

El Vaquilla y el Torete

Este tipo de robos tiene en común con los tironeros de los años 80 en España la utilización de un vehículo a motor, aunque en aquel momento los robos eran más improvisados y ladrones como el Vaquilla hicieron historia en el cine por sus persecuciones míticas a bordo de vehículos de la época como los Seat 1.430.

En este caso, mientras uno de ellos conducía, el otro sacaba medio cuerpo por la ventanilla para 'levantarle' el bolso a algún despistado peatón.