Tras tres décadas de inactividad, el millonario Romano Artioli compró los derechos de Bugatti para lanzar el mejor deportivo de todos los tiempos. En fabricación entre 1991 y 1995, solo se produjeron 130 unidades, varias de ellas en la colección. Tiene un motor V12 de 560 caballos, con una velocidad punta de 355 km/h y un 0-100 km/h de 3,2 segundos