Se trata de un sistema sencillo de hacer y rápido de poner

Práctico

¿Por qué algunos conductores forran los limpiaparabrisas con churros de piscina?

Se trata de un método casero muy útil e ingenioso para solucionar un problema muy habitual en invierno

El mundo de los trucos y los inventos caseros para los automóviles parece no tener fin. En este caso desde los Estados Unidos nos llega este que se ha hecho viral en el mundo entero en cuestión de horas.

Se trata de un truco relativamente sencillo y muy útil, consiste en forrar las escobillas de los limpiaparabrisas con espuma como la de los populares churros de piscina. Son tiras de espuma que sirven para aprender a nadar.

Churros de piscina

Para hacerlo conviene comprar unos churros que sean huecos por dentro, pues los macizos no sirven. Hasta con cortarlos a la medida con una cuchilla y posteriormente hacerle un corte longitudinal con la cuchilla para abrirlos de lado a lado.

Se abren con la cuchilla y se colocan en segundos

Después basta con fijar uno en cada uno de las escobillas de los limpiaparabrisas, de esta manera quedarán protegidas.

La pregunta lógico es para qué sirve este invento, pues muy sencillo, esto se hace para protegerlos de las heladas y las nevadas abundantes, pues en estos casos es relativamente sencillo que se queden pegados al parabrisas del coche y que se estropeen con facilidad.

Coser y cantar

En muchos casos si no nos damos cuenta que están pegados y los accionamos es habitual que la goma se quede adherida al parabrisas. Se trata de un truco muy rápido y que además puede usarse decenas de veces.

Así quedan los limpiaparabrisas

En algunos zonas donde nieva habitualmente optan por levantar los limpiaparabrisas, pero se trata de una solución bastante menos segura y que puede estropear los brazos del limpiaparabrisas. Por lo tanto es muy recomendable optar por esta nueva idea vista en redes sociales.

Conviene recordar que es recomendable cambiar cada año los limpiaparabrisas, que cuestan entre los 20 y los 60 euros en función del coche, algo que no es difícil pero sí requiere de un poco mañoso, pues hay que encontrar la posición.