Tesla Model 3, un taxi cada vez más habitual en algunas ciudades.

Por qué cada vez más taxistas apuestan por comprarse un Tesla: 3 euros de gasto diario frente a un mínimo de 20

Este vehículo eléctrico apenas tiene gastos de mantenimiento, y cuenta con otras ventajas adicionales frente a los de gasolina, como poder circular todos los días

En Madrid ya hay quinientos taxistas que tienen un coche eléctrico marca Tesla. Es un porcentaje pequeño respecto a las 16.000 licencias que hay en la capital de España (el 3,1 %), pero la satisfacción de quienes lo usan hace pensar que su utilización puede extenderse.

Uno de los que lo tiene nos cuenta su experiencia. Hace tres años se compró uno por algo más de 50.000 euros (ahora los hay en torno a 40.000), y está muy contento; entre otros motivos, por el coste diario: «Recargar sus baterías me cuesta menos de tres euros. Los taxistas que han de poner gasolina se gastan al menos veinte euros cada día», explica.

Al volver después de su jornada de trabajo, este taxista pone a recargar las baterías de su coche eléctrico para que al día siguiente esté listo. Lo carga al 80 % para 450 kilómetros, aunque lo normal es que cada día utilice 250 kilómetros en sus carreras. Para salir fuera de la ciudad necesitaría cargarlo al 100 %, además de programar el viaje pensando en los puntos de recarga.

En los tres años que hace que lo tiene, apenas ha tenido reparaciones. Los coches eléctricos, sean Tesla o de otra marca, poseen además algunas ventajas sobre los que no lo son: pueden circular los días que quieran (los de gasolina solo días pares o impares, según la matrícula), pueden aparcarse en cualquier parte sin tener que pagar...

Este taxista ha hecho ya 170.000 kilómetros con el Tesla y está muy satisfecho de su compra: volvería a hacerla otra vez. A ello hay que añadir las ayudas que se dan para los coches eléctricos, que comprenden hasta el 70 % para la instalación de los cargadores y pueden llegar a alcanzar un beneficio de 10.000 euros si se suman los 7.000 euros del Plan MOVES —si se entrega un vehículo para achatarramiento; si no, son 4.500 euros— y los 3.000 euros de la deducción del IRPF, aunque esta ayuda termina el 31 de diciembre.

En este vídeo puede verse la experiencia de otro taxista. Además de coincidir con los argumentos señalados anteriormente, indica que con el Tesla ahorra 6.000 euros al año, una cantidad que dividida mensualmente equivale a la letra de 500 euros que está pagando por él.

Los ahorros vienen del consumo y el mantenimiento. Frente a los 6.500-7.000 euros que gastaba al año en combustible con un Toyota Prius, con el Tesla gasta en luz para recargarlo 752 euros: diez veces menos. Frente a los 500-1.000 euros al año que empleaba en mantenimiento del Prius, con el Tesla solo le hacen falta 50 euros. Entre estos ahorros y las ayudas, no le cabe duda de que su apuesta funciona. El Ayuntamiento de Madrid le dio 5.500 euros que le llegaron en dos meses, frente al año y medio que hubiera tardado la ayuda del MOVES, 1.000 euros menor, y que tuvo que descartar por ser incompatibles. Parece que cada vez más taxistas pueden subirse a este carro.